El petróleo perdía impulso después de aumentar casi 5 por ciento el jueves. El viernes se cotizaba a 120,53 dólares el barril, un descenso de 0,65 por ciento diario, lo que en cierta medida atenuaba los riesgos de una mayor inflación, beneficiando al dólar.
La libra esterlina llegó a caer más del 1 por ciento contra el dólar luego de unos datos del producto interno bruto (PIB) del segundo trimestre que reflejaron que la economía británica se frenó totalmente en los tres meses a junio.
Una estimación preliminar había mostrado una expansión de 0,2 por ciento en ese período. Los analistas habían previsto una rectificación a un crecimiento de 0,1 por ciento. El dato revisado fue el peor desempeño desde la recesión de inicios de la década de 1990.
Los pobres números del crecimiento británico empeoraron aún más el panorama económico de toda Europa, tras unos datos recientes que mostraron contracción del PIB de la zona euro, incrementando la posibilidad de alivio monetario tanto del Banco Central Europeo como del Banco de Inglaterra.
"Tuvimos un poco de corrección del declive del dólar de ayer antes de los datos del PIB británico. Las cifras británicas, además de afectar a la libra esterlina, también presionaron al euro porque son una señal de que se desacelera el crecimiento de Europa", dijo Marcus Hettinger, estratega cambiario de Credit Suisse.
A las 1102 GMT, el euro <EUR=> había bajado un 0,5 por ciento a 1,4828 dólares, aproximándose un poco al mínimo en seis meses visto esta semana, de 1,4628 según datos de Reuters.
La libra caía 1,1 por ciento a 1,8589 dólares <GBP=>. En términos del comercio ponderado, la libra bajó al mínimo desde fines de 1996 <=GBP>.
La caída de la libra ayudó a elevar un 0,6 por ciento el índice del dólar contra una cesta de seis monedas principales .DXY a 76,479, acercándose al nivel de 77,413 del martes, máximo desde fines de diciembre pasado.
El dólar también subía 0,8 por ciento a 109,26 yenes <JPY=>.
Los mercados estaban a la expectativa de un discurso que tenía previsto el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke.
Bernanke tiene programado hablar sobre temas de estabilidad financiera en un simposio anual en Jackson Hole, Wyoming, más adelante en el día.