Los precios del petróleo, así como de otras materias primas, han presentado una tendencia bajista en las últimas jornadas, aunque con fuertes componentes de inestabilidad debido a diversos factores.
"Hay que esperar más volatilidad en el mercado de las materias primas y por supuesto incertidumbre en los mercados financieros internacionales. Esos van a ser los factores que van a introducir volatilidad en las monedas latinoamericanas", dijo a Reuters Alfredo Coutiño, economista senior para América Latina de Moody's Economy.
El real brasileño BRBY cayó el viernes, aunque luego de 3 jornadas de ganancias, precisamente por la fortaleza demostrada por la divisa estadounidense y la baja en las materias primas.
"El dólar ha recuperado terreno prácticamente ante todas las monedas fuertes del mundo y eso también de alguna manera se ha reflejado en las monedas latinoamericanas que han visto una cierta depreciación en los pasados días, eso puede ser otro factor que puede estar detrás de la volatilidad", agregó Coutiño.
En México, el peso MEX01 podría seguir operando en niveles fuertes, como lo hizo en jornadas previas, e incluso podría buscar nuevos soportes.
"Esperamos que el peso siga operando en niveles fuertes. Hay posibilidades de que vuelva a buscar el soporte de 10.0 por dólar, aunque no creemos que lo vaya a romper", dijo Luis Flores, economista de Ixe Grupo Financiero, donde estiman un rango de variación de entre 10.0 y 10.15 pesos mexicanos por dólar durante la semana.
"La expectativa de alza en las tasas primarias (la próxima semana) debería beneficiar al peso (mexicano) y mantenerlo en sus niveles actuales", aseguró, en tanto, Víctor Ceja, director de análisis de Valmex.
BANCOS CENTRALES
Mientras, el sol peruano <PEN=PE> podría operar volátil debido a la presencia de flujos, tanto locales como extranjeros, luego de que el Banco Central de ese país culminó una intervención cambiaria.
"La mejora en la clasificación al Perú por parte de Moody's, acercándolo a sólo un peldaño del grado de inversión, podría generar ciertas expectativas hacia un fortalecimiento adicional del sol, en la medida que se incrementa la percepción de flujos hacia el país", dijo el Banco de Crédito en un reporte.
Mientras, Chile dijo el viernes que impulsará un paquete de medidas por unos 1.000 millones de dólares para contener, en parte, la alta inflación en el país y además darle un estímulo a la débil economía local.
Operadores estiman un rango de variación para el peso chileno <CLP=> de entre 515 y 522 unidades por dólares, aunque con una tendencia al alza de la moneda local.
"Esto, porque el Gobierno esta empeñado en controlar la inflación y con un dólar tan alto la tarea le será muy difícil, por lo tanto, las autoridades deberán ver el modo de, sino bajarlo (al dólar), a lo menos mantenerlo controlado", dijo un operador en Santiago.
"No creo que el Banco Central deje de comprar dólares por licitación, pero es muy factible que, en el próximo calendario que se fija a comienzos de septiembre, disminuya el volumen de compras, la cual sería una buena medida para hacer caer el precio del dólar y evitar seguir importando inflación", agregó el operador.
El Banco Central de Chile inició en abril una intervención en el mercado cambiario con la compra diaria de 50 millones de dólares, para apuntalar a la moneda del país en momentos en que se encontraba en niveles similares a los que tenía hace más de una década.
El peso argentino, en tanto, seguiría su tendencia de las últimas jornadas con una equilibrada paridad ante el dólar, ante una liquidez regulada por el Banco Central.