Por FLORENCIA DONOVAN - Todos cumplieron. Los bancos le entregaron al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, los datos que había solicitado. A través de la Dirección de Lealtad Comercial, el cuestionado censor de los precios había dado 72 horas a un puñado de entidades para que informen las tasas de interés que cobran por sus créditos a empresas, incluyendo los descubiertos en cuenta corriente.
El pedido estaba acotado a los grandes bancos, con las mayores redes de sucursales. Al menos, en muchas medianas y pequeñas entidades confiaron que todavía no habían recibido ninguna citación. Aunque, esta vez, en los bancos la intervención de Moreno fue recibida con bastante menos alarma que en ocasiones pasadas, cuando se les había exigido por ejemplo, que dieran información privada de operaciones con clientes.
“Le dimos lo que pedían. Es toda información que nosotros ya damos regularmente al Banco Central (BCRA), con lo cual nadie va a dejar de darla”, aseveró el tesorero de una entidad de capital nacional. “Además, estamos obligados a hacerlo, por la Ley de Defensa de la Competencia”, agregó.
Claro que en los bancos todavía queda la incógnita sobre el uso que tiene previsto darle Moreno a los datos. “No sabemos nada”, reconocía el vicepresidente de otra entidad bancaria. “Descarto que se esté pensando en tasas máximas, sería una locura en un contexto de alta inflación. Aunque todo es posible. Ahí sí, si vienen con algo más veremos”, dijo.
Por eso es que entre los bancos prevalece la cautela. Y ninguna de las asociaciones por ahora tiene previsto presentarle a Moreno un plan o contrapropuesta de préstamos baratos, como se hizo en su momento con los créditos hipotecarios para inquilinos, que fueron líneas que finalmente tuvieron más impacto como anuncio que en la práctica.En los bancos no quieren sobrerreaccionar.
“Eso (a un plan) es a donde quiere llegar el Gobierno, pero por el momento veo pocos bancos dispuestos a hacer algo. En la época de la convertibilidad vimos que entregar, y entregar no sirvió para nada. Todo lo contrario, terminamos pagando por los platos rotos todos los bancos”, aseveró el gerente financiero de un banco extranjero, que también pidió no ser nombrado.
Además de las tasas de sus créditos, Moreno también le solicitó a los bancos un detalle de toda la publicidad que hacen, supuestamente, para cotejar que lo que anuncian está en línea con los costos que efectivamente cobran.
Una cuestión de costos
Por descubiertos en cuenta corriente a empresas de primera línea, los grandes bancos están cotizando hoy tasas de entre 12% y 17% anual. Los descubiertos son siempre a plazos de entre 1 y 7 días. En las entidades justifican el nivel de tasas en el alto costo que tienen de fondeo. Hoy, aseveran, los bancos que buscan recomponer su nivel de depósitos –muchos sufrieron una fuerte retirada de fondos durante la crisis con el campo– están pagando por plazos fijos mayoristas entre el 11,50% y el 12,25%. A esto, aseveran, hay que agregarle el costo implícito en todo préstamo, que se relaciona, entre otros factores, con los gastos administrativos y el costo de encaje que asumen los bancos cada vez que toman fondos del mercado. Un préstamo a 30 días a una empresa de primera línea, tiene como mínimo un costo adicional de 1,7 puntos porcentuales, aseguran.
En tal sentido, para “quedar hechos”, en los bancos advierten que como mínimo las tasas de descubiertos deberían estar en torno al 14% (12,25% 1,7%). “Después, en el caso de las líneas más largas, también hay que sumarle el riesgo que asume el banco por el descalce de plazos. Porque hoy se están tomando fondos a 30 días y se están dando créditos a 60 o más”, aseguraron desde una entidad privada. Por lo general, en el sistema financiero todos los préstamos a mediano plazo son hoy a tasa variable. |