El índice del clima empresarial del instituto alemán Ifo cayó en agosto a 94,8 desde 97,5 en julio, un descenso mayor de lo previsto por los economistas y su menor nivel en tres años.
El dólar entonces extendió el repunte que empezó el mes pasado, alcanzando un máximo del 2008 contra una canasta de monedas por la opinión de que la debilidad económica, que en un momento se creyó estaba limitada a Estados Unidos, se está propagando globalmente.
"El número alemán sugiere que el riesgo de una recesión en Alemania está aumentando, ya que la última vez que el número se desplomó a este nivel, Alemania estaba en recesión", dijo Dustin Reid, director de estrategia cambiaria de ABN AMRO en Chicago.
En las transacciones matutinas de Nueva York, el euro <EUR=> caía 1,1 por ciento a 1,4595 dólares tras haber cedido incluso a un mínimo de 1,4570 tras los datos de Ifo, su nivel más bajo desde mediados de febrero.
El euro acumula una pérdida de más del 6 por ciento en agosto y apunta a cerrar el mes con la mayor baja mensual desde su lanzamiento en 1999, por la creciente opinión de que una economía débil en la zona euro hará que el BCE recorte las tasas, a pesar de la inflación alta.
El PIB alemán se contrajo en el segundo trimestre, por primera vez desde el 2004, mientras que la confianza del consumidor alemán empeoró más de lo esperado y alcanzó un mínimo de cinco años.
El índice dólar .DXY, que mide su evolución contra una cesta de divisas principales, subía al máximo del año, a 77,619, ayudado por un alza del 0,9 por ciento en la moneda estadounidense a 1,1058 francos suizos <CHF=> a medida que otras monedas seguían la baja del euro.
La libra esterlina caía a su nivel más bajo en más de dos años contra el dólar, para cotizarse en 1,8331 <GBP=>. El dólar ganaba el 0,3 por ciento contra el yen, a 109,62 unidades de la moneda de Japón <JPY=>.