Lo malo: el índice de precios al consumidor (IPC) de San Luis, utilizado por muchos economistas como referencia desde que el Indec fue intervenido, sigue arrojando resultados que triplican las cifras reconocidas por el gobierno nacional. Lo bueno: ese indicador provincial comenzó a dar muestras de una desaceleración de la inflación. "Por tercer mes consecutivo se observan variaciones inferiores a las de los mismos meses del año anterior", dijo el director provincial de estadísticas de San Luis, Adrián Garraza, al presentar ayer los datos de inflación correspondientes a julio. Efectivamente, en abril de 2008 la inflación anualizada de esa provincia era de 29,2%; en mayo fue de 26,8%; en junio fue de 26,6%; y en julio fue de 25,1% (en este último mes, el Indec afirmó que la suba de precios respecto de julio de 2007 fue de 9,1%). Según el IPC de San Luis (que continúa utilizando la misma metodología que usaba el Indec antes de la intervención en 2007), los rubros que sufrieron mayor incremento de precios en julio fueron el esparcimiento (3,3%) y el equipamiento y mantenimiento del hogar (2,8%). La única caída se produjo en indumentaria (-0,2%). |