La Bolsa porteña cerró ayer con una mejora del 0,88 por ciento en su principal indicador de precios (el índice Merval), un resultado que le permite mostrar un saldo neutro en lo que va de la semana, pero que no le alcanza para recortar una pérdida cercana al 9 por ciento este mes. El resultado de la víspera fue apuntalado por la nueva suba que mostró el precio del petróleo en el mercado internacional (avanzó a US$ 116,33 el barril de WTI por los temores que genera el avance del huracán Gustav en la zona del golfo de México) y por el rebote de los principales papeles bancarios y energéticos. Esto facilitó la suba del 0,88% con que también cerró el día el índice Merval Argentina, compuesto únicamente por firmas locales. Sin embargo, el dato relevante del día volvió a ser la marcada pasividad de los inversores, conducta que se reflejó en el deprimido volumen, que -pese a repuntar un poco- apenas sumó $ 60 millones en transacciones con acciones domésticas. La otra "perla" del día fue el saldo de precios, que entregó un número de bajas (70) 3,4 veces mayor que el de alzas (21), lo que muestra que algunos papeles de escasa negociación sólo pudieron absorber ayer la tendencia bajista del mercado, que se mantiene pese a estos rebotes puntuales. Los mejores recorridos del panel líder fueron para los papeles de Celulosa ( 4,65%); el Grupo Galicia ( 3,70%); Pampa ( 2,83%) y Socotherm ( 2,45%). A ello se agrega la influencia positiva que para el desempeño del Merval significaron las alzas de 1,49% y 0,12% en Tenaris y Petrobras Brasil, las dos principales cotizantes del mercado. Desánimo Por el contrario, cerraron en rojo Quickfood (-4,71%); Cresud (-4,41%); Banco Hipotecario (-3,80%); Irsa (-3,21%) y Mirgor (-2,83%), entre otras. Pese a la mejora de ayer, nadie apuesta a un cambio de ánimo en el mercado al menos "hasta que aparezcan noticias que muestren una voluntad de cambio en el Gobierno, en el sentido de asumir los problemas que hoy se niegan", indicó un operador. En el plano internacional lo más relevante fue la difusión del informe sobre la última reunión que el Comité de Política Monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo a comienzos de mes. En esa ocasión la mayoría de sus miembros se mostró preocupada por los riesgos inflacionarios que enfrenta esa economía en un contexto de enfriamiento de la actividad. Incluso "algunos miembros anticiparon que la próxima decisión será encarecer el precio del dinero", se señaló en el documento, aunque sin arriesgar fechas. Con todo, en el mercado casi nadie espera un aumento de la tasa (ubicada en el 2%) para el presente año. Menos aún tomando en cuenta las próximas elecciones presidenciales en ese país. Tal vez por esa misma razón Wall Street ni se inmutó, como lo muestran las subas del 0,23 y 0,37% en el Dow Jones y el S&P 500, respectivamente. Javier Blanco
|