Axel Weber, miembro de la junta del organismo, fue uno de los que dijeron el miércoles que las versiones de rebajas de tasas eran prematuras, lo que llevó a que los operadores cambiarios reconsideraran sus apuestas sobre el costo del crédito en la zona euro.
Las repercusiones de esas declaraciones aún se sentían el jueves.
El euro llegó a subir a niveles cercanos a su máximo histórico contra la libra esterlina, a la vez que el dólar cedía aún más desde el récord del 2008 contra una canasta de monedas principales, un máximo al que había ascendido esta semana.
El dólar también estaba presionado por la subida del precio del petróleo hacia el nivel de los 120 dólares el barril.
La libra esterlina seguía débil luego de que un indicador de los precios de las casas de Gran Bretaña mostró la mayor caída anual de los precios en 17 años y de que las ventas minoristas registraran su descenso más profundo desde que hace un cuarto de siglo comenzaron a tomarse los registros.
"La escala del alivio (monetario) que está descontada en el mercado con respecto al BCE se reducirá. Ahora estamos en un ambiente más equilibrado con respecto al euro y el dólar", dijo Derek Halpenny, economista de BTM-UFJ.
"En el corto plazo, parte de este movimiento del dólar (del último mes) retrocederá. Quizá el grado de pesimismo con respecto a algunas de las otras monedas haya sido exagerado", añadió.
A las 1100 GMT, el euro <EUR=> subía un 0,3 por ciento diario a 1,4770 dólares, dos centavos arriba del mínimo en dos meses visto el martes, de 1,4567.
El índice dólar .DXY caía un 0,3 por ciento a 76,793, alejándose todavía más del récord de este año a 77,619 visto esta semana.
El mercado cambiario estaba a la expectativa de los datos semanales de las solicitudes del seguro de desempleo y de los números revisados del crecimiento económico de Estados Unidos en el segundo trimestre, a las 1230 GMT.