Los bancos parecen decididos a mantener por un tiempo su reticencia a volcar su fondeo en préstamos a empresas y consumidores, a pesar de la liquidez que logran recuperan día a día, producto del atractivo de las tasas para los fondos mayoristas. El stock de depósitos al sector privado volvió a ganar cerca de $ 200 millones en la última semana registrada por el BCRA (hasta el 22 de agosto), hasta ubicarse en los $ 64.653 millones, y acumular $ 6.300 millones desde el mínimo que registraron el 19 de mayo.
La mitad del avance que mostraron estuvo explicado –en los últimos 30 días– por el crecimiento de los fondos superiores al millón de pesos. Y en cuestiones de vencimientos, la mejora más significativa se vio en los depósitos de entre tres y seis meses, con una suba de $ 1.228 millones.
Los créditos, en cambio, crecieron apenas 1,05% en los últimos 30 días (el ritmo más lento desde mediados de 2004 hasta hoy), afectados por las altas tasas activas que aún mantienen las entidades para todas las líneas. En ese período, los préstamos para empresas cayeron $ 80 millones, y ya están a $ 1110 millones por debajo del pico máximo del 13 de mayo (de $ 36.320 millones).
Las pocas líneas que sobreviven intactas son, por ahora, las hipotecarias, que mantienen una tasa de crecimiento cercana al 2% mensual. Las personales, en cambio, avanzan a un ritmo del 1,55% (dos puntos porcentuales por debajo del que mostraban antes del paro del agro), y las destinadas a titulares de tarjetas de crédito recuperaron $ 279 millones. |