¿Que tuvieron en común la tablita, la hiperinflación y el 2001? Que en los momentos previos a la crisis el sector privado estaba sobreendeudado y que al derrumbe siguió una devaluación y la licuación de la deuda privada. Por esa razón el bajo endeudamiento empresario en la actualidad es una de las noticias más auspiciosas para los optimistas que consideran que el país está muy lejos de atravesar un nuevo episodio traumático.
Con el cierre de los mercados después del default y el escaso crédito que recién comenzó a normalizarse en 2005 luego del canje de deuda, las firmas quedaron lejos de los niveles de préstamos que tenían en años atrás. Según un informe del Ieral de Fundación Mediterránea, las trabas en el mercado de crédito se encuentran del lado de la oferta (bancos) y no de la demanda (sector privado). Las empresas muestran un nivel de endeudamiento relativamente bajo por lo que no deberían enfrentar objeciones a la hora de solicitar crédito a una entidad financiera.
Un estudio de la entidad relacionó la deuda empresaria con el patrimonio neto de diversas compañías industriales de primera línea. La muestra abarcó el rubro alimenticio, las cementeras y la elaboración de artículos para el hogar, entre otros rubros.
Hasta 1998, los préstamos equivalían hasta 35% del patrimonio neto en promedio, cifra que podría considerarse de tendencia histórica. “A partir de ese año, las turbulencias económicas locales e internacionales impulsaron la deuda a niveles exorbitantes”, comentó el informe del Ieral. En el pico de la crisis de 2002 el nivel de endeudamiento alcanzó a superar 200%. “A esos niveles de deuda, las presiones de los distintos sectores de la industria por una licuación de las obligaciones fueron muy altas”, agregó.
A raíz de la devaluación, la reestructuración de deuda y la recomposición del patrimonio, las empresas lograron disminuir el monto de endeudamiento en relación al patrimonio por debajo de los niveles de tendencia hasta alcanzar el 24% en 2006. Desde ese año, la relación deuda y patrimonio comenzó a tomar un ritmo alcista. Para mediados es este año el porcentaje alcanzó 35%, una marca que igualmente se encuentra cinco puntos porcentuales por encima del promedio 1994-1997, pero que indicaría que las empresas tienen “margen para endeudarse, siempre y cuando existan los instrumentos financieros adecuados”.
Aunque los bancos cuentan con abundante colchón de liquidez, la incertidumbre macroeconómica y las altas tasas de interés resultan un freno para que las firmas tomen crédito y apuntalen la inversión con recursos del sistema financiero.
Financiamiento
La última encuesta elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) remarcó que el 71,8% de las empresas industriales no espera cambios significativos en sus necesidades crediticias, el 15,5% anticipa una baja y el 12,7% prevé una suba. La principal fuente de financiamiento de las empresas son las Instituciones financieras locales con el 60,2% del mercado de deuda, en tanto los fondos propios cubren 22,9% y la financiación por Proveedores aporta 12,8% y el resto se cubre con créditos internacionales y con la financiación de la casa matriz. Los fondos que las firmas previeron captar durante agosto se aplicaron principalmente a la compra de insumos (29,9%), la financiación a clientes (29,5%) y la financiación de exportaciones (20,6%). |