La primera reacción del mercado ante el anuncio de la cancelación de la deuda con el Club de París se exteriorizó en una mayor demanda de divisas. Esta circunstancia se debió a que los compradores calculan que cuando se haga efectivo el pago, las reservas bajarán al nivel que tenían entre mayo y junio del año pasado, es decir, volverán a estar en una cifra cercana a los u$s41.000 millones. Esto sucede luego de que el país sufra el duro embate que le ocasionó el conflicto campo Gobierno, y que derivó en una fuerte fuga de capitales (que los analistas estiman en una cifra muy superior a los u$s10.000M), sumado a un fuerte retiro de los depósitos por parte de ahorristas que eligieron protegerse en el dólar. Tal como contó Redrado a iProfesional.com, el accionar del Banco Central se centró en aquel entonces en alejar los rumores que hablaban de una eventual devaluación de la moneda local y dar previsibilidad al mercado. Superada esa prueba, que le significó a la autoridad monetaria una apreciable caída de sus reservas, su poder de fuego vuelve a ser puesto prueba. Pero esta vez, por la decisión del Gobierno de hacer uso de las reservas de libre disponibilidad para cancelar el pago anunciado en el día de ayer.
Viejos recuerdos "Aún está fresco en la memoria de los operadores que cuando se le abonó al Fondo Monetario Internacional (FMI), el dólar pasó de $2,97 a $3,09", recordó a iProfesional.com un operador de la city porteña. En esa ocasión se dispuso un pago de u$s9.810 millones contra un stock de u$s28.000 millones. La conclusión, razona el operador, es que con proporciones menores en cuanto a la relación pago vs. total de reservas, esta tendencia "podría repetirse en el mediano plazo, aunque de manera muy lenta, gradual y sin mayores sobresaltos". De todas maneras, el Banco Central ya marcó el territorio y dio señales al mercado de que todo lo que suba la divisa, de aquí en más, será por propia voluntad de la autoridad monetaria.
Volver a comprar La cancelación de la deuda vencida con el Club de París es vista por los distintos sectores económicos como algo positivo. Interpretan que ayudará a la reinserción de nuestro país en los mercados financieros internacionales. Por otra parte, consideran que el Central recuperará su activo rol de comprador neto de divisas a efectos de recomponer su stock.
Es por esta situación que los analistas estiman que la cotización del billete verde debería tender a subir de modo natural, siempre bajo la mirada atenta y la voluntad expresa de la máxima autoridad monetaria.
Al realizar el pago mediante la aplicación de reservas el gobierno acepta el desafío de tener que hacer frente a ciertas situaciones que, a lo largo de estos años, no estaban presentes en su agenda.
El economista Manuel Solanet consideró al respecto que la utilización de reservas para el pago aumenta el riesgo de no poder atender una urgencia.
En declaraciones a una agencia de noticias, expresó: “No digo que vaya a pasar algo, pero hoy ha crecido el riesgo de no poder atender una corrida cambiaria", e insistió con que "hubiera sido mejor reestructurar la deuda, sin necesidad de haberla pagado".
¿Cuál es el techo para el dólar? Desde el punto de vista estrictamente técnico, la decisión implica que el valor de equilibrio necesariamente se debería ubicar en un escalón más alto.
El pago a realizar, que supera los u$s6.700 millones, involucra algo así como 25% de las reservas de libre disponibilidad del Banco Central. Según los últimos datos conocidos, la acumulación total era de u$s47.000 millones. De ese monto, sólo unos u$s30.000 millones corresponden a reservas netas.
Si se compara este valor con la base monetaria, el resultado es un tipo de cambio “de equilibrio” que supera los $4 por dólar. Como se apreciará, este valor es un 35% superior al actual, y estaría indicando el techo potencial ante una hipotética corrida cambiaria.
Según el Dr. Jorge Avila, profesor de la UCEMA, esta decisión del gobierno eleva el “tipo de cambio de conversión (TCC)”. Avila sostuvo a iProfesional.com que “esta definición del tipo de cambio es igual al cociente entre los pasivos del Banco Central y las reservas internacionales”.
Avila resalta que, a lo largo del año, este dólar teórico ha venido aumentando en forma gradual. El economista le puso cifras a dicho crecimiento: El 19 de marzo, cuando se inició el conflicto con el campo, el TCC era de 3.26 pesos por dólar El 22 de agosto, creció hasta alcanzar un valor de $3.45 Ahora, luego de restar los u$s 6.700 millones que se pagarán, el tipo de cambio de conversión saltó a $4.02 Este valor es el que genera mayor inquietud, ya que de acuerdo al profesor de UCEMA, “cuando la economía entre en otra crisis, el mercado verá el tipo de cambio en este último nivel como algo muy razonable. Este es el gran costo. Esto ocurre porque el pago no se hace con un superávit fiscal sino con parte del respaldo de la moneda argentina”, señaló el analista.
La reacción de los mercados La plaza cambiaria estuvo expectante al impacto de la decisión oficial de saldar de un plumazo toda la deuda de u$s6.700 millones con el Club de París. El reflejo de esta situación fue la suba de la cotización promedio del dólar minorista. Luego del anuncio, la divisa estadounidense escaló un centavo en promedio en bancos y casas de cambio. Es que los inversores cuentan con que el Banco Central -que aportará parte de sus fondos para pagar al club de acreedores- saldrá a recomponer sus reservas y aumentará el valor del dólar, algo que ya está sucediendo de hecho. Según Carlos Risso, de Notibancos.com, “más allá de los movimientos iniciales, se observa una mayor presencia de la demanda del sector privado. En tanto, los exportadores muestran cierta retracción ante la expectativa de mejores precios”.
“El mercado descuenta que el Banco Central va a salir a comprar para recuperar reservas, con el consiguiente impacto sobre el valor del dólar”, agregó Risso.
En igual sentido, Juan Diedrich, de Capital Markets opinó: “No creo que se dispare el tipo de cambio aunque es cierto que se puede dar una imagen de debilidad, si bien el nivel actual de reservas que posee la entidad cubre bien el circulante”.
Para Dietrich, “si sube el tipo de cambio sólo será por la presión de otros temas, como el tema inflacionario, la falta de sinceramiento del INDEC, el nivel de los subsidios y ahora más que nunca el tema de los holdouts”.
La expectativa pasa de aquí en más en la resolución de estos puntos. En opinión del hombre de Capital Markets, “el mercado está esperando que se resuelvan las cuestiones pendientes y quiere ver si esta medida es un nuevo camino que transitará el actual Gobierno o es solamente algo coyuntural". Los operadores están a la espera de hechos concretos que muestren que hay un plan integral de fondo y no que lo anunciado fue una medida aislada”.
Sabrina Corujo, de Portfolio Personal le dijo a este medio que “puede haber una mayor presión sobre el dólar, pero el BCRA sigue teniendo poder de acción para apagar cualquier foco de tensión”.
Para Corujo, esta compra no sería nada problemática aunque es natural que "la baja de reservas presione un poco al tipo de cambio".
Reacciones “La reacción del mercado al principio fue positiva, pero después se vieron análisis más críticos porque faltan resolver otras cuestiones, como la baja del costo de financiamiento, que no se abrirán los mercados internacionales, y que no se soluciona la inflación ni el tema de los holdouts”, concluyó Corujo.
En un análisis de más corto plazo, Fernando Izzo, de ABC Mercado de Cambios consideró que las iniciativas iniciales eran de baja en las cotizaciones, pues el pago es una buena señal y porque las reservas son suficientes, “pero muchos bancos y operadores prefieren estar posicionados en dólares, en vez de otros activos, simplemente por un tema de desconfianza”.
Izzo agregó que “todos los operadores quieren ver primero qué pasa, por eso están comprando moneda extranjera para cubrirse. Sin embargo, no veo una disparada del dólar porque, con un par de intervenciones, el Central puede bajarlo - por ejemplo - operando a futuro”.
El dólar a mediano plazo El experto de Notibancos.com, dijo que “no caben dudas que va a subir, pero difícilmente se escape, porque el Central tiene la sartén por el mango y difícilmente convalide los máximos alcanzados por la crisis. Por otra parte, una suba brusca impactaría sobre los precios”.
“Los futuros son elocuentes al respecto. Y aquí es donde el BCRA muestra su juego y hasta donde quiere llegar. Es por eso que a fín de año el futuro cotiza a $3,104”, concluye Risso.
Dietrich concluyó su diálogo con iProfesional.com, expresando que “el tipo de cambio se mantendrá después de esta medida porque está donde el BCRA quiere que esté, no va a haber una disparada porque la entidad seguirá siendo un actor fuerte”. Ruben Ramallo |