El yen se veía favorecido por una huida de las operaciones de "carry trade", que consisten en tomar deuda en monedas de renta baja como la de Japón para invertir en divisas y activos de mayor riesgo pero mayor rentabilidad.
Las fuerzas económicas adversas seguían perturbando en general a la confianza del mercado, pues el aumento de las preocupaciones sobre el crecimiento global asustaba aún más a los inversionistas. Esto fue lo que causó pérdidas de hasta 3 por ciento el jueves en Wall Street.
El viernes las pérdidas continuaban con fuertes descensos en Asia y Europa antes de la apertura de los mercados de Estados Unidos.
Los agentes del mercado dijeron que los inversores estaban saliendo de las operaciones del "carry", un patrón que también favorece al dólar pues los inversores estadounidenses liquidan tenencias de activos extranjeros y traen los fondos de vuelta a casa.
Dos informes del jueves sobre el mercado laboral de Estados Unidos reactivaron los temores de que el ajuste del crédito augure otra oleada de debilidad económica. Ahora todas las miradas apuntan al reporte mensual del empleo estadounidense previsto para las 1230 GMT.
A las 1108 GMT, el euro caía un 0,1 por ciento a 1,4235 dólares <EUR=> después de descender incluso a 1,4197 dólares, mínimo desde octubre del 2007.
El yen subía en forma generalizada, llegando a los récord en dos años contra los dólares de Australia y Nueva Zelanda.