El rescate de los vapuleados Fannie Mae y Freddie Mac, que poseen o garantizan la mitad de los 12 billones de dólares que tiene el país en deuda hipotecaria vigente, fue visto por algunos como un paso positivo que evitaría una mayor debilidad de los mercados financieros e inmobiliarios de Estados Unidos.
"Esto no sólo es positivo para Freddie y Fannie mismas, sino que también es positivo para el sector financiero de Estados Unidos, las acciones y la economía estadounidense", dijo Michael Woolfolk, estratega cambiario de Bank of New York Mellon en Nueva York.
"El argumento es que una vez que se pueda frenar la sangría del sector hipotecario, y por lo tanto del sector financiero de Estados Unidos, entonces la economía podrá tocar fondo y podrá haber una recuperación de largo plazo", agregó.
El índice dólar .DXY, que mide su desempeño contra una canasta de seis monedas principales, llegó más temprano al máximo en un año de 79,416, de acuerdo con datos de Reuters. Luego ganaba 0,8 por ciento a 79,140.
En las operaciones de la mañana en Nueva York, el euro perdía 0,3 por ciento a 1,4218 dólares <EUR=>, no lejos del mínimo en la sesión de 1,4164.
El dólar había bajado inicialmente, después de la medida del fin de semana, pues los inversores tomaron la ayuda del Gobierno para las agencias hipotecarias como una excusa para comprar activos riesgosos, provocando una fuerte subida de las acciones y una baja del yen japonés.
Ante la moneda de Japón, el dólar mostraba un ascenso de 0,8 por ciento a 108,63 yenes <JPY=>.
Pero algunos analistas decían que si bien la noticia sirvió para aliviar las preocupaciones sobre riesgo sistémico en los mercados financieros, hizo poco para cambiar los fundamentos que habían empezado a impulsar al dólar antes del fin de semana: la desaceleración del crecimiento en la zona euro y en Gran Bretaña.
"Si bien el anuncio del Tesoro ha generado un aumento del optimismo, nosotros continuamos viendo la medida como una señal de debilidad de largo plazo, más que de fortaleza para los mercados de capitales de Estados Unidos", dijo Boris Schlossberg, director de análisis cambiario de GFT Forex en Nueva York.
"Cuando se acabe la euforia inicial para el dólar, las monedas de renta baja como el yen y el franco (suizo) deberían reanudar su camino alcista a medida que los inversores evalúen más seriamente las condiciones económicas de Estados Unidos y regrese la aversión al riesgo al mercado", agregó.