Por NATALIA DONATO - Las empresas de comercio exterior argentinas y brasileñas no tendrán la necesidad de operar en dólares. A partir del 6 de octubre, podrán optar entre la divisa norteamericana o las monedas locales de cada país. Los exportadores argentinos podrán recibir pesos por sus ventas y los brasileños, reales. Así lo anunciaron los presidentes Cristina Fernández de Kirchner y Luis Inácio Lula da Silva en Brasilia, donde sellaron varios acuerdos tendientes a lograr una mayor integración binacional.
En los fundamentos del acuerdo, firmado por el titular del Banco Central, Martín Redrado, y su par brasileño, Henrique de Campos Meirelles, los gobiernos hacen referencia a que “resulta necesario propiciar el desarrollo de instrumentos financieros de bajo costo para las transacciones entre el peso argentino y el real brasileño”. Sin embargo, los exportadores todavía no tienen tan claro que será conveniente operar en la moneda local. “Son muchos factores los que entran en juego. Si bien el sector se ahorraría el costo de liquidar los dólares, también hay que tener en cuenta las tasas de interés y los plazos del financiamiento”, explicó a El Cronista el titular de la Cámara Argentina de Exportadores (CERA), Enrique Mantilla.
“Los costos de transacción de las operaciones tradicionalmente cursadas en dólares estadounidenses y las dificultades de comercializar en monedas locales pueden desanimar a las pequeñas y medianas empresas de ambos países a operar en comercio exterior”, dice el convenio firmado por ambos países. Según el texto, el flujo comercial entre las partes y de éstas con el Mercosur es “relevante” y “la creación de un sistema de pagos bilateral en monedas locales serviría como antecedente para una eventual implementación posterior con los demás países del bloque”. El gobierno argentino también había iniciado conversaciones con Venezuela para aplicar este mismo esquema.
Bajo el nuevo esquema, un exportador que realice una venta a Brasil podrá negociar con su comprador concretar la operación en pesos. De esta manera, evitaría el costo de cambiar los dólares por pesos. El comprador brasileño de esa mercadería sí deberá afrontar el costo de comprar los pesos. Por el contrario, una empresa local que importe mercadería en Brasil y desee pagarle el reales le ahorrará a la exportadora brasileña el costo de liquidar los dólares, pero deberá comprar los reales para pagarle. Sin embargo, estos saldos unilaterales que se vayan generando serán compensados por los bancos centrales de cada país.
Aún así, los operadores de comercio exterior argentinos no están seguros de que será un esquema conveniente. “Por el momento, hasta no tenerlo bien claro, seguiremos operando en dólares”, enfatizó Mantilla.
“Si la operación es financiada, las tasas en pesos son mucho más altas que en dólares. Además, algunas empresas tienen sus insumos en dólares y les conviene estar cubiertas. Es una alternativa más para los exportadores y los importadores, y es mejor que no tenerla, pero no sabemos cuál será el impacto”, dijo el directivo de CERA. Además, mientras que el dólar esté quieto, las empresas prefieren seguir operando en esta moneda.
“Planteamos este proyecto de manera gradual a efectos de ir monitoreando el funcionamiento del sistema y evitar incurrir en riesgos. Por esa razón, el sistema comienza con operaciones de bienes para avanzar en fases sucesivas con la incorporación de otros pagos como servicios –turismo, por ejemplo–”, indicó Redrado en su discurso.
Luego de la firma del convenio, corresponderá la suscripción del Reglamento Operativo, que tendrá que se aprobado por los directorios de los dos bancos centrales en el curso de este mes, agregó el titular del BCRA. |