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Candelaria de la Sota - El rescate de las dos gigantescas agencias de crédito de los Estados Unidos anunciado el domingo por el Tesoro no alcanzó para revertir el malhumor que reina en el mercado financiero local, donde el descrédito del índice de inflación y los vencimientos del 2009 parecen continuar pesando más que cualquier anuncio. Por eso ayer la Bolsa porteña cayó 0,62%, y el Merval alcanzó los 1.668 puntos básicos, su nivel más bajo desde hace 23 meses. Es que desde el 13 de octubre de 2006 que el Merval no estaba tan bajo.Sin embargo, el día había arrancado con un signo positivo para el mercado bursátil, acompañando así la euforia que había en los mercados de todo el mundo por el anuncio del Tesoro de rescatar a Fannie Mae y Freddie Mac, las dos agencias de crédito hipotecario (monolines) más grandes de los Estados Unidos.
Pero luego el mercado hizo una segunda lectura de la decisión anunciada el domingo por Henry Paulson, y los mercados emergentes comenzaron a recortar sus ganancias. No sólo la Bolsa de Buenos Aires terminó en día con pérdidas: en Brasil, el Bovespa se desplomó 2,35%. En tanto, los bonos tuvieron un día con resultados mixtos: el Discount en pesos subió 0,43% y el Par en pesos 0,45%, pero el Boden 2012 cayó 0,22%, y lo mismo ocurrió con el Boden 2008, que retrocedió 0,31%. Pese a esto, el riesgo país cayó hasta 715 puntos básicos. "Para la Argentina, hoy el INDEC manda", se oyó decir a un experto analista del mercado financiero. De esta manera, intentó dimensionar el peso que tiene la difusión del índice de inflación de agosto que se conocerá mañana, y cómo impacta en un mercado donde ningún anuncio –ni local ni del exterior– parece ser suficiente para recuperar la confianza y mejorar el humor de los inversores.
Pero hay quienes aseguran que el INDEC y la inflación no son los únicos temas que preocupan al mercado. "El tema principal en el mercado local es la falta de confianza que hay para todas las variables. No del INDEC y del índice de inflación, sino también de las medidas que se espera que tome el Gobierno", señaló el analista económico de un banco. Quienes desean mostrarse menos escépticos, aseguran que la crisis de confianza es mundial. Y que será muy difícil reconstruirla, tanto en la Argentina como en el resto del mundo. Pero advierten: "Afuera nos ignoran por completo. Y esto es lo peor que nos puede pasar, porque nadie tiene en cuenta si anunciamos un pago de 6.700 millones al Club de París". Lo cierto es que son pocos los que apuestan por los activos financieros argentinos. Y eso se notó ayer.