La plaza accionaria porteña profundizó ayer su hundimiento al cabo de una agitada rueda de negocios en la que se contagió y potenció del derrumbe en Wall Street, pese a que una jornada antes había evitado acoplarse al rebote que esta plaza había registrado por el anunciado rescate oficial de dos gigantes hipotecarios. De esta manera, el mercado local confirmó la sensación que tienen los operadores: volvió a ser "socio" en las pérdidas, pese a que, desde hace meses, no lo es a la hora de las ganancias. Lo concreto es que el Merval se replegó ayer otro 4,38% para ampliar al 9,3% sus pérdidas en apenas una semana y elevar al 26% su retroceso en lo que va del año. Así, el principal índice porteño quedó en los 1595,07 puntos, su nivel más bajo desde el 11 de septiembre de 2006, cuando estaba en 1590,46. El derrumbe fue potenciado por la masiva liquidación de las escasas posiciones que los inversores extranjeros mantenían tomadas en algunos papeles argentinos (aunque con escasa exposición en el mercado local), como el gigante siderúrgico Tenaris, lo que provocó una baja del 7,52% en su cotización. Esta empresa del grupo Techint es la principal cotizante de la Bolsa porteña, por lo que su marcada declinación echó la suerte del índice líder local. Lo propio hizo el derrape del 9% en Petrobras Brasil (la segunda empresa más influyente en la composición del Merval) en un reajuste en línea con lo que sucedía en San Pablo, ya que el papel aquí negoció el 33% de lo que se operó con Tenaris. La baja de ambas compañías estuvo ligada a la desvalorización del crudo, ahora que algunos informes empiezan a sostener que el precio de este fluido se podría llegar a estabilizar en torno a los US$ 100 por barril, tras haber superado los US$ 140 hace poco tiempo. Una mirada algo más detallada del mercado permite ver que el retroceso en los papeles locales fue algo menor (como lo revela la baja de un punto menos del Merval criollo), aunque este dato no sirve de consuelo, ya que, a diferencia de lo ocurrido con Tenaris y Petrobras, se trata de papeles que -en la gran mayoría de los casos- ya venían muy castigados en el año. Los que sintieron más el impacto de la baja, además de los petroleros, fueron los papeles bancarios. Perdieron Banco Patagonia (-4,9%), Grupo Financiero Galicia (-5,6), y Banco Francés (-2,8), por citar algunos casos. Ensayan más defensas La debacle hace que poco a poco se generalicen los programas de recompras que lanzan las compañías para defender el valor de sus papeles. Ayer lo hizo el grupo energético Pampa, la tercera empresa más importante del mercado, al anunciar que destinará US$ 30 millones para adquirir sus propios papeles siempre que fluctúen entre los $ 1,10 y 1,70. Llevan adelante programas semejantes los bancos Patagonia y Macro, además de la compañía de bienes raíces Cresud. Javier Blanco
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