HUBO ENVÍOS POR U$S 225 MILLONES, UN 25% MÁS QUE EN 2002
Los despachos de vinos y mostos superaron en 2003 el pico histórico de hace seis años, que había sido de u$s 216 millones, según el Instituto Nacional de Vitivinicultura.
Los vinos argentinos son cada vez más codiciados en el mundo. Las exportaciones de la industria vitivinícola, incluidos vinos y mosto (la base para elaborar vinos), lograron una cifra récord durante 2003: totalizaron 224,9 millones de dólares, un 25,3% más que en 2002, y superaron el pico histórico de 1997, cuando se habían realizado despachos por u$s 216 millones, según un informe del Instituto Nacional de Vitivinicultura.
Si se analizan sólo los vinos, en todos sus tipos, el año pasado las ventas externas alcanzaron los 185,2 millones de litros por u$s 169,1 millones. Se trata de un crecimiento del 50% en volumen y del 32% en dólares, en relación a 2002.
Los despachos de mostos concentrados también subieron. Los ingresos alcanzaron los u$s 55,7 millones, un 11% más que en 2002, por las 106.803 toneladas comercializadas.
De todo tipo
Los vinos finos o de alta gama continúan en camino ascendente. En 2003 alcanzaron su récord de facturación con una venta internacional de 80,3 millones de litros por un valor de u$s 139,2 millones. Esto representa una suba del 40% en volumen y del 37% en valores.
Hasta el momento, las mayores ventas se habían registrado en 2001, con 50 millones de litros comercializados por u$s 120 millones.
Los principales compradores de estos vinos fueron Gran Bretaña, Estados Unidos, Canadá, Brasil, Sudáfrica, Dinamarca, Alemania, Francia, Países Bajos, Rusia, Japón y Paraguay.
En tanto, los despachos de vinos de mesa o básicos alcanzaron los 102,4 millones de litros, lo que indica un aumento del 59% con respecto a 2002. El valor fue de u$s 24,4 millones, un 38% más que en el período anterior. Este tipo de productos es comercializado en Sudáfrica, Rusia, Paraguay, Angola, Japón, República Checa y Uruguay, entre otros destinos.
También se colocaron 1,5 millones de litros de vinos espumosos por u$s 4,9 millones y 930.000 litros de otros vinos por u$s 474.000.
Un techo
Pese a las cifras auspiciosas, los especialistas sostienen que los mercados internacionales están sobresaturados de productos del nuevo mundo. Allí, la Argentina compite con Australia, Nueva Zelanda y Chile. Desde el Instituto Nacional de Vitivinicultura admiten que se llegó al techo de la exportación por marcas y ahora hay que trabajar fuerte para crear la identidad argentina tal como lo viene haciendo Chile desde hace 25 años.
En el sector esperan que el Gobierno financie acciones de marketing concretas. En los principales países productores de vino fino del mundo el Estado ayuda a formar la identidad país con inversiones públicas de al menos u$s 2 millones. Pero, localmente, son las empresas las que trabajan a pulmón. Un ejemplo concreto: la Argentina representa el 7% de la producción mundial de vino, pero vende menos del 2% en el exterior. |