Por Javier Blanco - El dólar aumentó otros dos centavos ayer, al escalar de 3,07 a 3,09 pesos por unidad, movimiento con el que se ubicó en su nivel más alto en tres meses. Retomó así el nivel que tenía a comienzos de junio, cuando el Banco Central (BCRA) invertía a diario reservas para contenerlo y castigar a quienes lo habían demandado activamente en los días de conflicto con el campo, con el objetivo adicional de desactivar una generalización de las expectativas devaluatorias. El reacomodamiento se produjo por la sostenida demanda de bancos, empresas y ahorristas que buscan ponerse a cubierto frente a la incertidumbre financiera global y la desconfianza que genera la economía local, acechada por indefiniciones estratégicas que no permiten dilucidar su futuro inmediato. A nivel mayorista, los precios se acomodaron a 3,073/3,074 pesos, con un aumento de 1,7 centavos respecto del cierre previo, pese a que el BCRA se abstuvo de comprar por primera vez en varias semanas. Y en la plaza informal el billete cerró a 3,125/3,13. El despegue de la divisa en la Argentina está favorecido por la sostenida tendencia a la recuperación que el dólar muestra en el mercado internacional y la sospecha de que el Gobierno favorecerá su progresiva suba. Ese convencimiento se fortaleció entre los operadores desde comienzos de mes, en especial, luego de que la presidenta Cristina Kirchner anunciara que había decidido utilizar el 14% de las reservas en poder del BCRA para cancelar la deuda con el Club de París, lo que obligaría al Central a lanzarse a recomponer reservas en condiciones de mercado mucho más desfavorables que las que enfrentó en ocasión del pago al FMI. Esto llevaría a un alza del dólar. Activo comprador Por lo pronto, lo actuado por el BCRA en las dos primeras jornadas de la semana convalidó esas expectativas, dado que fue un activo comprador de divisas para poder hacer frente con recursos "genuinos" a desembolsos comprometidos con el BID y el Banco Mundial, evitando que esas cancelaciones mellen aún más el nivel de las reservas en momentos de mercados sensibilizados. "Lo evidente es que el mercado siguió demandando dólares para tomar coberturas, lo que, en un contexto de oferta algo más retraída por las expectativas alcistas, generó las condiciones para que los precios aumenten", dijo a LA NACION un operador. "Del lado de la oferta, la poca participación de los exportadores -a pesar de alcanzarse el precio más alto desde junio- no le dio liquidez al mercado, lo que se reflejó en la baja del 32% que registró el volumen operado", indicó Fernando Izzo, de ABC Mercado de Cambios, en su habitual informe. A su vez, la activa demanda de coberturas en divisas impulsó además las operaciones de los futuros que se negocian mediante el Mercado Abierto Electrónico (MAE) y el Rofex, con precios que se deslizaron también hacia arriba, aunque con menos énfasis, pese a las sostenidas ventas que en este segmento realizó el BCRA para evitar que en la plaza se realimenten expectativas devaluatorias. El ajuste cambiario local se registró cuando otro sacudón internacional de mercados agudizó la debilidad de los activos financieros aquí, favoreciendo el traspaso a dólares. En este sentido, luego de las fuertes bajas de anteayer, la mayoría de las bolsas ensayaron una tibia recuperación, que no contagió a las plazas europeas y asiáticas por razones horarias. Así, avanzaron entre 0,34 y 0,85% los índices en Wall Street, recuperó 0,61% la Bolsa porteña (que, aun así, se mantiene en sus mínimos de los últimos dos años) y rebotó 2,47% el mercado accionario en Brasil. A la vez, se estabilizó en torno de los 330 puntos la tasa de riesgo emergente y fue menor la tendencia a la depreciación en este tipo de monedas, pese a que el dólar reforzó su escalada alcista a nivel global para dejar a la moneda única europea a una paridad de US$ 1,3964, la menor que se registra desde el 20 de setiembre de 2007. |