Por GUSTAVO VELTRI - La bolsa cayó y el riesgo país se disparó producto de la crisis financiera internacional que desató la quiebra del Lehman Brothers, el cuarto banco inversiones de los Estados Unidos. Sin embargo el sacudón no se vivió como tal en el seno del Gobierno y hasta se dejó trascender que hubo clima festivo en la intimidad de la Quinta de Olivos.
“La noticia se tomó con algarabía”, admitió de bueno humor a El Cronista un importante funcionario gubernamental, quien estuvo en contacto el domingo por la noche y ayer con Néstor y Cristina Kirchner, con quienes analizó la crisis internacional y cómo están los números nacionales ante ese escenario.
El síntoma de tranquilidad que exhibieron desde el seno gubernamental contrasta con la intranquilidad que se vive en el ambiente empresarial y bursátil.
“Esto demuestra que estando fuera del mundo, como decían, podemos crecer, y ahora que todos se preocupan van a ver que nosotros podemos estar dentro del mundo sin problemas”, se explayó el funcionario nacional. Los argumentos para sostener su frase fueron los que ya tantas veces se preocupan en hacer hincapié cuanto ministro o colaborador gubernamental se consulte. Fundamentos que también repiten, como es de esperar, los Kirchner: alto nivel de reservas, superávit fiscal y comercial y crecimiento sostenido. “Esto nos permite tener un flujo de divisas prolijo”, resaltó un colaborador K con despacho en la Casa Rosada.
Bajando los decibeles de los supuesto festejos, en la Casa de Gobierno la única orden que llegó de la Quinta de Olivos en cuanto al escenario internacional fueron cuidar dos ejes de la economía nacional: “Tenemos que preocuparnos para que las empresas nacionales no tengan dificultades y en el plano financiero no permitir que suban las tasas”, sostuvo un integrante del equipo gubernamental en diálogo con este diario.
“Hay que generar más gastos de capital y más impuestos a los gastos de flujo. Y para ello vamos a utilizar todos los métodos políticos que tengamos al alcance, por lo que vamos a seguir mirando las políticas arancelarias”, sostuvo la fuente K.
Con este clima, el eje de las críticas y las bromas recayeron sobre el economista y ex asesor de Domingo Cavallo, Guillermo Mondino, quien criticó la decisión del Gobierno de pagar la deuda con el Club de París. “Nos auguró la quiebra y estamos lejos de ello. Habría que conseguirle otro trabajo a Mondino”, bromeó la fuente sobre Mondino, que administras cuentas de inversión en el frustrado banco Lehman y suele ser un crítico opinador de la economía argentina. |