La plaza accionaria local profundizó su crisis, ayer contagiada por el virus de la desconfianza que desde Wall Street se expandió a todo el mundo, apenas se supo que Lehman Brothers estaba en quiebra y pedía la protección legal para afrontar de manera ordenada ese proceso. El índice Merval se hundió un 5,18%, para marcar su segunda baja más profunda en una rueda en lo que va de 2008 (sólo superado por el derrape del 21 de enero pasado, superior al 6,2%), perforando holgadamente el nivel de los 1600 puntos. Quedó en su peor nivel en 27 meses. Sin antídotos que la pongan a resguardo de la crisis financiera global y jaqueada por su debilidad intrínseca, la pérdida local sólo resultó superada por la debacle en San Pablo (7,6%). Los títulos más golpeados, en un contexto de generalizadas pérdidas, fueron los papeles vinculados con el negocio petrolero, un comportamiento impulsado en parte por el fuerte retroceso, superior al 5,4%, que registró el crudo en el mercado internacional. El barril perforó el piso de los US$ 100 por primera vez en más de un semestre. El retroceso de este tipo de papeles alcanzó el 10,92% en las acciones de Petrobras Brasil y llegó al 7,95% en el de Tenaris. En este último caso, la baja se potenció por el buen desempeño que el papel mantenía en el año (era una de las pocas especies con recorrido positivo) y venía de tener la semana anterior, lapso en que había ganado poco más de 6%. Esta situación entregó a algunos inversores la posibilidad de hacer con su venta alguna ganancia que, seguramente, estuvo destinada a ponerse a cubierto o saldar posiciones menos ventajosas de otras especies en cartera. Los bancos, lo más golpeado La lista de heridos dejó en un lugar preponderante a los bancos. Ayer derraparon los papeles de Grupo Financiero Galicia (-8,53%) y los de los bancos Francés (-8,46%) e Hipotecario (-8,42%). Pese a la magnitud de las bajas, el volumen negociado en Buenos Aires fue bajo: apenas 68 millones de pesos en operaciones con papeles locales. Y el balance de la rueda, naturalmente desolador: tres veces más bajas que alzas (66 contra 22), además de 11 papeles sin cambios. La comidilla del mercado estuvo centrada en dimensionar el impacto que la quiebra de Lehman Brothers podría tener sobre el resto de los bancos internacionales y sus posibles coletazos en la plaza local. Se mencionaba entonces que una de las más activas casas de bolsa se cuenta entre las damnificadas por el crack, a la vez que se mencionaron nombres de unos pocos clientes que tenían cuentas en la oficina local del banco de inversión en problemas y, preventivamente, las habían cerrado o vaciado casi en su totalidad en las últimas semanas. Por lo visto, eran los únicos que tenían ánimo para dar cierta publicidad a sus casos... Javier Blanco
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