Sin embargo, los inversionistas continuaban muy tensos y la volatilidad de los mercados de acciones reflejaba una fuerte sensación de ansiedad acerca de la salud del sector financiero.
El martes, la Reserva Federal estadounidense optó por dejar sin cambios su tasa de interés en el 2 por ciento.
Pero luego dijo que prestaría hasta 85.000 millones de dólares a AIG, alguna vez la mayor aseguradora del mundo, por dos años a cambio de una participación accionaria de 79,9 por ciento.
Los analistas decían que las medidas que tomó la Fed, por ahora, fueron bien recibidas.
"La acción de la Fed fue bastante positiva. No rebajaron las tasas pues parecen reconocer una clara separación entre las necesidades de la economía y del sector financiero", dijo Kapser Kirkegaard, estratega cambiario de Danske Bank.
"AIG simplemente era demasiado grande para caer y las implicaciones para la mayoría de los mercados hubieran sido aplastantes", agregó.
La noticia de que el banco británico Barclays Plc compraría varias partes de Lehman, cuyo colapso el lunes perturbó a todos los mercados del mundo, también sirvió para calmar un poco unas preocupaciones muy arraigadas.
Las acciones europeas seguían la línea de ganancias de las estadounidenses y las de Asia. Los bancos lideraban las alzas por el alivio sobre el plan para AIG. En los mercados cambiarios, esto se reflejaba en el retroceso del yen.
A las 1102 GMT, el euro subía 1,2 por ciento a 150,20 yenes <EURJPY=>, mientras que el dólar estaba plano a 105,74 unidades de Japón, pero bastante lejos del mínimo en cuatro meses visto el martes, de 103,51 yenes <JPY=>.
La moneda única europea también subía 0,6 por ciento contra el dólar, a 1,4203 de Estados Unidos <EUR=>.