La Bolsa porteña se alineó con los principales mercados del mundo y cerró en alza una jornada volátil con negocios por 77 millones de pesos. Los bonos de la deuda argentina, en tanto, se desbarrancaron. La incertidumbre por el futuro del sistema bancario de Estados Unidos se sintió entre los operadores, que siguieron de cerca la decisión de la Reserva Federal (Fed) de mantener sin cambios las tasas de interés. En ese contexto, el índice Merval subió 0,61%, a 1571,78 puntos, luego de tocar un mínimo de 1532,49 unidades, su menor valor desde mediados de junio de 2006. Entre las alzas se destacaron los papeles de la empresa de alimentos Molinos, que subieron un 9,8% impulsados por el anuncio de una recompra de acciones de 250 millones de pesos, una fórmula aplicada por varias empresas para subir el precio del papel. El anunció catapultó los papeles a 8,40 pesos. El precio que se ofrece pagar es de entre 9 y 10 pesos por papel y el plazo de la oferta es por 10 días hábiles a partir de la aprobación de la Comisión Nacional de Valores. La alimentaria controlada por el grupo Perez Companc justificó la recompra de sus papeles "en el actual contexto macroeconómico con el fin de contribuir a contrarrestar la acción de aquellas circunstancias de los mercados internacionales que causan el retroceso de los valores de la cotización de sus acciones y las fluctuaciones pronunciadas". Desde el precio máximo de 13 pesos que había alcanzado Molinos a fines de febrero, las acciones acumulan una baja del 35,38 por ciento, pero en las últimas tres ruedas remontaron. Al momento de analizar la jornada bursátil, Augusto Fariña, analista de Amirante-Galitis Sociedad de Bolsa, dijo que "el cambio de tendencia del índice respondió a un cierre mucho mejor de los mercados internacionales, ya que la decisión de la Fed mostró firmeza en su postura y demostró que el sistema financiero sigue sólido". "Las compras se focalizaron en papeles ligados a las commodities , pese a que los precios no estén subiendo, ya que es una cuestión de refugio", agregó. Bonos La Fed dejó estables las tasas de interés en un 2 por ciento, en una señal de que por ahora buscará aliviar la turbulencia de los mercados financieros facilitando préstamos bancarios en lugar de recortar los rendimientos. "La decisión de la Fed les pegó más a los bonos de los mercados emergentes", señaló al respecto Marcelo Paccione, analista de ConsultCapital. Así, los principales bonos argentinos cerraron con una baja promedio del 2,4 por ciento, presionados por ventas de inversores privados en búsqueda de liquidez ante un desfavorable contexto financiero global. Las pérdidas más significativas en el mercado de títulos públicos se registraron en el Par y el Discount en dólares, que cayeron 3,3 por ciento en cada caso. |