Por MATÍAS BONELLI - Los desarrolladores inmobiliarios locales están convencidos de que la crisis financiera mundial se podría transformar en una fuente de ingresos más que interesante.
Confían que, con inversores entre desorientados y decepcionados por la debacle bursátil y las complicaciones de varias entidades financieras de primer nivel, los ladrillos se convertirán en un buen refugio.
Sin embargo, en el sector creen que esta posibilidad se debe aprovechar al máximo. Y para esto consideran que una muy buena variante sería facilitar la repatriación de capitales en el exterior.
“No hablamos de un blanqueo, sino de la implementación de algunas herramientas que podrían animar a muchos inversores a traer el dinero que tienen en otros países, como la puesta en marcha de beneficios fiscales”, indicó un alto funcionario de una de las empresas constructoras más fuertes del país, y que también ocupa un cargo directivo en una de las asociaciones del sector.
“Es una actividad que no debería presentar dudas sobre el destino que se le da al dinero repatriado, ya que se trata de bienes registrables”, afirma la fuente.
Hasta el momento, la idea no fue más allá de un par de reuniones que se llevaron a cabo durante la semana pasada, aunque la idea es, primero, analizar entre los propios desarrolladores inmobiliarios cuál sería la mejor forma de llevarla adelante.
Una vez logrado ésto, se buscará algún tipo de repercusión entre el Gobierno. En cuanto a los tiempos que se manejan para esto, el directivo señaló que “no nos podemos dar el gusto de demorarnos demasiado, por una simple cuestión de que el momento es ahora”.
Otro de los empresarios clave del sector admitió que “la iniciativa está rondando la cabeza de todos nosotros desde el año pasado”, aunque resaltó que “ahora la necesidad de ponerla en marcha se hace mucho más palpable ya que el contexto financiero internacional sin duda nos beneficiará”.
Otro intento
La posibilidad de repatriar capitales argentinos en el exterior había sido barajada algunos meses atrás. En aquella oportunidad se habló de llevar a cabo una jugada algo mas fuerte que la que proponen hoy los empresarios, ya que se había pensado directamente en realizar un “blanqueo”.
Además, aquella iniciativa estaba pensada para las inversiones que se destinaran al sector productivo en general, por lo que al sector inmobiliario esta posibilidad apenas lo tocaba de rebote, ya que involucraba únicamente a la compra de maquinaria para la construcción.
En este caso, los empresarios inmobiliarios quieren que los beneficios les lleguen en forma más directa, permitiendo que el dinero se vuelque a la inversión en desarrollos o a la compra de unidades. |