Por IGNACIO OLIVERA DOLL - Una mala noticia pero, también, una buena, para el país de los últimos diez días. La primera: el nerviosismo que recalentó el mercado local, con una mayor demanda de dólares a nivel minorista, empujó a los argentinos a correr sus depósitos a plazos cada vez más cortos, y obligó a los bancos a elevar las tasas que pagan en sus depósitos hasta en 100 puntos básicos. La segunda: el saldo. dicen, podría haber sido peor, y ahora la sensación es que el sistema financiero local resistió a la crisis de Estados Unidos mucho mejor de lo que se preveía.
“Se calentó un poquito el mercado, pero no significativamente. Al menos hasta el lunes se habían incrementado bastante las ventas de dólares: como mínimo dos veces y media; y eso, obvio, primero impactó en el stock de cuentas a la vista, y después en el de los plazos fijos. Hoy está todo muy fragmentado; pero estamos pagando un punto arriba prácticamente en todos los segmentos”, explicó el ejecutivo financiero de un banco público. En su entidad pagan hoy 11,75% a 30 días para los depósitos de los fondos comunes de inversión (FCI); de 13% a 13,25% a las AFJP; de 13,25% a 13,5% a las empresas; y de 14 a 15% a los particulares con ahorros mayores a los $ 100.000.
Los FCI son los que reciben los rendimientos más bajos porque, para ellos, el costo del encaje en el Central debe ser más alto (19%, frente al 14%); y eso hace más caro el fondeo.
El lunes pasado, el BCRA convalidó la suba en las tasas de los depósitos con un ajuste similar en la de los pases pasivos (repo): de 9,25% a 10,25% para los que vencen a 7 días; y de 8,75% a 9,75% para los de un día.
“En nuestro caso, la suba no se dio masivamente en las tasas del segmento retail; pero sí para clientes especiales, con ahorros mayores a los $ 200.000, de entre 50 y 75 puntos básicos. El tema fue la incertidumbre con el tipo de cambio: la semana pasada hubo demanda de dólares de grandes volúmenes”, explicaron en otra entidad.
Los bancos privados y públicos reconocen que debieron salir a tentar a los ahorristas porque, en los últimos días, se acentuó el corrimiento hacia el corto plazo, y ahora “prácticamente todos los depósitos a 90 días se renuevan a 30, aunque se pague menos”. El efecto es más que evidente según las cifras del Banco Central, registradas hasta el 12 de septiembre: los plazos fijos de todo el sistema aumentaron $ 1968 millones durante los últimos 30 días; pero prácticamente por el efecto de los ahorros con vencimientos menores a los tres meses. En estos hubo una suba de $ 2.242 millones; y en los mayores a 90 días, una fuga de $ 273 millones.
“La seguidilla de los acontecimientos da la pauta de que el tema es el mismo de todos los meses: las AFJP no muestran interés en traer fondos. Llegan a su tope de colocación y, a cierto momento del mes, el fondeo se clava y se empieza a ver menos liquidez”, agregó una fuente.
Desde el lunes pasado, sin embargo, todo volvió a ser normal. Y el panorama se muestra hacia adelante bastante más despejado. “No veo que suban mucho más. Las tasas se asentaron en este punto arriba; y salvo que la situación local se complique, el futuro es estable. Si el Gobierno avanza bien en los proyectos que anunció sobre el pago al Club de París y a los holdouts, el mercado va a seguir tranquilo”, opinó otro banquero.
Efectivamente, los llamados “retail” están más tranquilos, y los bancos se muestran más propensos a colocar algo de liquidez en los préstamos más fáciles: adelantos y descuentos, no mayores a los 7 días, que crecen desde agosto a un ritmo del 3,11% mensual y recuperan ya casi todo lo perdido durante el conflicto con el campo (unos $ 2.000 millones). Poco para contentarse, pero -al menos- algo: hace un mes, los bancos tenían $ 14.000 millones en pases pasivos en el Banco Central; ahora, ese monto se redujo a los 10.000 millones, y ya empieza volcarse en líneas a corto plazo.
“Ésta es la crisis global que, en los últimos 15 años, la Argentina vio más por la ventana. La demanda de billetes fue normal para los niveles ‘post-crisis campo’. Prácticamente ni nos enteramos de que había crisis afuera; eso porque la gente que tenía dinero en bancos del exterior no sólo no lo sacaba, sino que hasta lo traía al país. Hubo días que en las casas de cambio hasta había que pagar 2,5% para ingresar dólares”, festejó ante El Cronista el gerente financiero del Banco Itaú, Fabio Saraniti. |