Los inversores se apresuraron a comprar la moneda japonesa, vista como un refugio seguro de bajo rendimiento, lo que la hacía subir más del 1 por ciento contra el euro y el dólar, al tiempo que las acciones europeas descendían el 2 por ciento lideradas por las acciones bancarias.
Las acciones del banco belga Fortis se derrumbaban el 12 por ciento el viernes tras hundirse el jueves al mínimo en 14 años por temor a que la entidad pueda convertirse en la próxima víctima de la turbulencia financiera. Fortis negó tener problemas de liquidez.
"Las preocupaciones sobre el sistema bancario europeo se han sumado al nerviosismo sobre el plan de rescate de Estados Unidos y el yen consigue renovado apoyo", dijo Ian Stannard, estratega cambiario de BNP Paribas.
A las 1125 GMT, el dólar descendía el 1 por ciento frente al yen <JPY=> a 105,31 unidades de Japón. El euro perdía 1,2 por ciento a 153,77 yenes <EURJPY=>. El euro bajaba ligeramente contra el dólar <EUR=>, a 1,4601 unidades de Estados Unidos.
Los bancos centrales del mundo volvieron a coordinar esfuerzos el viernes para ofrecer más liquidez antes de que el cierre del trimestre agudice aún más unos mercados de dinero que ya muestran serios trastornos.
Los participantes del mercado cambiario aún preveían que se llegaría a un acuerdo en torno al paquete de rescate financiero por 700.000 millones de dólares, pero, mientras tanto, no están dispuestos a asumir grandes posiciones, según los analistas. Las discusiones sobre el plan se reanudan el viernes.
"La sensación preponderante es que se alcanzará algún acuerdo", dijo Rob Minikin, estratega cambiario de Standard Chartered.
"Pero la sensación general (también) es que, como está terminando como un compromiso difícil, probablemente sea menos satisfactorio que una solución directa de Paulson", sostuvo, en referencia al secretario del Tesoro estadounidense Henry Paulson.