La confianza de los consumidores estadounidenses cayó en febrero con más fuerza de lo esperado, debido a su desencanto ante la falta de empleos nuevos, según datos del grupo empresarial Conference Board.
"Los consumidores comenzaron el año con optimismo, pero éste ha dado paso rápidamente a la precaución", dijo Lynn Franco, directora de investigación del Conference Board.
El índice de confianza del consumidor bajó a 87,3 en febrero, muy por debajo de la lectura de 96,4 alcanzada en enero y del nivel de 92,5 puntos que pronosticaban los expertos.
"La gente no está conforme. El gran problema es la situación de los empleos. La falta de trabajo tiene a la gente asustada", dijo David Wyss, economista principal de la firma Standard & Poor's, en Nueva York.
El número de consumidores que dijo que era difícil conseguir empleo se incrementó en febrero a 32,1 por ciento, de 31,6 por ciento en enero.
"Cuando la gente está asustada no gasta dinero y el consumidor ha sido el soporte de esta economía. Sin embargo, el gasto de la gente tiende a depender más de sus ingresos que de su confianza", agregó Wyss.
De hecho, otros dos reportes divulgados el mismo martes sobre ventas en cadenas de tiendas mostraron que el gasto del consumidor se mantiene saludable.
"Es realmente sorprendente ver una caída tan fuerte en la confianza. Las personas encuestadas todavía tienen grandes dificultades en obtener empleos y ello sugiere algún riesgo para el panorama económico de Estados Unidos", dijo Sal Guatieri, economista del BMO Financial Group, en Toronto. |