La plaza accionaria local siguió hundiéndose ayer, en el marco del brusco reacomodamiento de precios que provoca la crisis internacional, lo que hizo que el índice Merval reexplore niveles de precios que había dejado atrás hacía tres años. La jornada llegó a mostrar a la principal referencia de precios local con una baja superior al 11,5% en el peor momento de la rueda, cuando el pánico era moneda común en todas las Bolsas del mundo, que parecían no hallar un piso. Luego, con el correr de las horas, se recompuso levemente para llegar a perder el 5,6%, aunque el traspié final llevó al Merval a cerrar con una pérdida del 5,90%, que lo dejó en los 1423,35 puntos. La magnitud de la caída obligó a suspender temporalmente las cotizaciones de los títulos que registraban caídas superiores al 10 por ciento, situación por la que atravesaron 13 acciones a lo largo del día. La ola de ventas dinamizó el volumen de las operaciones, que volvieron a superar los $ 100 millones (totalizaron $ 109,7 millones, aunque poco más de $ 93 millones correspondieron a operaciones con acciones locales), en una rueda que dejó un desolador saldo de 64 bajas contra apenas 2 alzas y otros cuatro papeles sin cambios. Entre los papeles líderes, encabezaron las pérdidas las acciones de Siderar (-11,64%), Tenaris (-10,21), Aluar (-9,80), Socotherm Américas (-9,18) e Indupa (-7,35). No fue casual. En Madrid, el índice Latibex mostró bajas del 29% en los títulos de la empresa brasileña de infraestructura Gerdau (-29,07%); del 28,7, en los de la minera Usiminas; del 27,7, entre las acciones preferentes de la también minera Vale do Rio Doce, y del 26,9, en los de la empresa de celulosa Aracruz. Esto parece indicar que los inversores creen que emergerá de esta crisis una recesión mundial. Del otro lado, en Buenos Aires la única especie que subió fue Telecom, que avanzó el 1,91 por ciento. La suerte del mercado accionario local estuvo echada desde antes de iniciarse la jornada, por el clima de pánico que se había instalado en las Bolsas asiáticas y europeas y que, por esas horas, ya había contagiado a San Pablo y a Wall Street. Claro que el retroceso se agudizó por la baja del 6,5% que registró en el mercado internacional el precio del crudo, que de esta forma perforó el piso de los US$ 90 por barril por primera vez en ocho meses, a menos de tres meses de haber llegado a negociarse a más de US$ 140. "La baja del petróleo fue otro fuerte componente importante de la caída en los índices. Hay que admitir que es una gran noticia para el mundo, por la baja de la tensión inflacionaria, pero es una mala noticia para los mercados", reflexionó el analista Francisco Uriburu, al comentar ayer la jornada con el portal especializado Nosis. Javier Blanco
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