El dólar, la defensa del superávit fiscal y de las reservas fueron algunos de los ejes de la primera reunión de la Mesa Coordinadora encargada hacer un seguimiento de la evolución de la crisis internacional y su impacto en la Argentina.
Encabezada por el jefe de Gabinete, Sergio Massa, la Mesa, cuyo armado fue anticipado por Clarín, se reunió ayer, poco después de las 10.30 horas, en la Casa de Gobierno. Durante casi 2 horas, cada uno de los funcionarios que integra dicha Mesa dio un informe sobre la situación de su cartera u organismo.
Participaron el ministro de Economía, Carlos Fernández, el titular de la ANSeS, Amado Budou, el de la AFIP Claudio Moroni, el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, el superintendente de AFJP, Carlos Weitz el de Seguros, Miguel Angel Baelo y el presidente del Banco Central, Martín Redrado.
En la reunión se acordó que la Mesa funcione de manera periódica como un "instrumento de coordinación de las políticas públicas". Y que el objetivo es "monitorear y hacer un seguimiento de la crisis", según pudo saber Clarín.
En este punto la idea central es que ningún organismo tome medidas en forma unilateral que puedan impactar desde el punto de vista financiero o regulatorio sobre el resto.
Cada uno de los presentes dio un informe de la situación financiera de su organismo. Todos destacaron que la situación de solvencia, liquidez y excedentes era óptima. Por ejemplo, Redrado habría dicho que los bancos están muy líquidos, con poco crédito en la calle y de corto plazo.
La definición más importante es que se buscará mantener una "flotación administrada" del dólar, en medio de la devaluación que viene haciendo Brasil. En ese punto Redrado habría manifestado que así como fue desaconsejable seguir a Brasil cuando el real se apreciaba, "ahora no la vamos a seguir en su devaluación".
En menos de 60 días, el dólar subió en Brasil más del 40% y no encuentra un techo. Y también se disparó en Chile y en México.
Esta depreciación de las monedas latinoamericanas le resta competitividad a las exportaciones argentinas y alienta el ingreso de importaciones, desplazando a la producción local.
En un momento se habría abordado el tema del blanqueo de capitales, una idea que vienen sugiriendo algunos especialistas como forma de atraer al país los fondos de los argentinos que están en el exterior y se sienten inseguros por la crisis de los bancos.
Según algunos estudios oficiales, la idea es que los fondos que se repatrien sean invertidos en bonos públicos vinculados a infraestructura.
En este punto hubo objeciones porque podría contribuir a apreciar el peso y por las "filtraciones" que podrían realizar los fondos vinculados al narcotráfico. Además se habría considerado que muy pocos ahorristas accederían a comprar un bono del Estado, en momentos en que los títulos públicos siguen cayendo, estando a precios de remate .
Otro eje del debate fue achicar los gastos para tratar de mantener el superávit fiscal. En este punto se habría asegurado, por ejemplo, que las proyecciones de recaudación contenidas en el proyecto de Presupuesto 2009 fueron hechas con un crecimiento moderado del 4% y un valor de la soja por debajo de US$ 400 la tonelada.
Se habría coincidido en la reunión que por ahora el proyecto no requiere ser revisado.
La próxima reunión de la Mesa --prevista para el viernes-- será un poco más chica porque varios funcionarios están viajando a la reunión anual del Fondo Monetario Anual, que comienza este fin de semana en Washington.