Estados Unidos sugirió que podría considerar recapitalizar algunos bancos para lograr que el crédito vuelva a fluir, mientras que Europa intentó restablecer la confianza en las firmas financieras golpeadas por la peor crisis desde la Gran Depresión.
Corea del Sur, Hong Kong y Taiwan bajaron sus tasas de interés después de que el miércoles los principales bancos centrales del mundo redujeron sus tasas en una acción coordinada.
Las medidas apuntan a sofocar el colapso de los mercados, que ha arrasado con bancos desde Wall Street hasta Islandia y ha dejado a la población preocupada por la seguridad de sus ahorros.
La atención comenzaba a girar hacia el encuentro que el viernes sostendrán en Washington los ministros de Finanzas del Grupo de los Siete.
Los inversores quieren que los políticos del G7 y de la Unión Europea muestren que pueden cooperar de manera más efectiva, en vez de apoyarse solamente en iniciativas nacionales.
El primer ministro británico, Gordon Brown, instó al G7 y a la UE a garantizar los préstamos entre bancos, en línea con una iniciativa que adoptó él en su país.
Sin embargo, los países de la UE siguen divididos sobre la necesidad de crear un supervisor financiero con responsabilidades supranacionales.
El presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Barroso, dijo además que no estaba satisfecho con el nivel de cooperación que habían mostrado los 27 países miembros del bloque.
Los mercados operaban mixtos. El índice Nikkei de la bolsa de Tokio registró su peor cierre en más de cinco años, mientras que las acciones europeas se recuperaron y llegaron a subir un 1 por ciento tras haber caído a mínimos en cinco años el miércoles.
"Los recortes de tasas son un paso en la dirección correcta para detener la sangría, pero esto no será suficiente. Los Gobiernos europeos tienen que actuar rápidamente y juntos", dijo Rik Zwaneveld, operador de AFS Brokers en Amsterdam.