Wall Street volvió a desplomarse ayer ante los temores de una recesión en Estados Unidos y arrastró a la plaza porteña, al igual que al resto de las bolsas de América latina. Por la barranca también se deslizaron los bonos argentinos, que bajaron un 0,8% en promedio. El índice líder Merval cayó un 4,99%, a 1287,33 puntos. Así, acumuló en el mes un retroceso del 19,44% y marcó su nivel más bajo desde el 15 de abril de 2005. "No podemos hacer demasiado cuando se presenta un cambio de tendencia tan fuerte en el Dow Jones", dijo Guido Macchi operador de la firma bursátil Julio Macchi. "La baja del índice industrial de Wall Street convalida la tensión que existe entre los inversores. Hasta que no se reduzca la volatilidad en la plaza neoyorquina continuarán los precios en baja", agregó. En la misma línea, Hernán Labrone, analista de Fénix Compañía Financiera, dijo que "prevalece la histeria de los mercados, y en la Argentina se manifiesta a través de una marcada postura vendedora de bonos y acciones". "Los papeles locales siguieron padeciendo las consecuencias de la crisis internacional, donde los fundamentals de las empresas están por debajo de la coyuntura de los mercados", añadió. El volumen operado con acciones sumó 128,2 millones de pesos en efectivo, unos 38,5 millones de dólares. Los negocios anotados con Tenaris representaron casi un 30 por ciento del total operado. En el panel general se registraron 14 alzas y 82 bajas, en tanto que 10 papeles cerraron sin cambios. Los mayores retrocesos fueron para los papeles de la brasileña Petrobras (-7,14%) y la eléctrica Edenor (-9,80%). Los bonos cayeron un 0,8% en promedio y hay títulos que acumulan pérdidas superiores al 20% en las últimas cuatro semanas. Las bajas de ayer se apoyaron en títulos de alta liquidez como el Discount en pesos, que cayó 7,40 por ciento. "La volatilidad no se diluye, ya que es importante el sentimiento bajista (sobre activos) que prevalece en Estados Unidos", consideró Juan Diedrich, operador de capital Markets Argentina. Bajas y temores Las acciones estadounidenses cayeron por séptima sesión consecutiva porque los inversores apostaron a que serán insuficientes las recientes medidas de distintas autoridades en todo el mundo para destrabar los mercados de crédito y evitar una recesión global. Una corriente vendedora al cierre dejó al Dow Jones por debajo de los 8600 puntos por primera vez desde mayo de 2003. El indicador industrial cayó 7,33%, a 8579,19 unidades, mientras que el Nasdaq retrocedió 5,47%, a 1645,12 enteros. El S&P 500 se desplomó un 7,62% para terminar en 909,92 puntos. El mercado paulista, en tanto, cayó 3,92 por ciento y cerró la sesión en 37.080,30 puntos. |