Los inversores estaban cautelosos porque pensaban que los rescates bancarios que dispusieron los Gobiernos de todo el mundo tendrán un costo elevado para una economía global que ya está en desaceleración.
Como resultado, la actual reversión de las operaciones de riesgo favorecía a la moneda japonesa, de bajo retorno, aunque las transacciones eran volátiles.
"Todavía estamos en un mercado increíblemente inestable, lo cual persistirá por mucho tiempo. Aunque tuvimos todas estas iniciativas de política, no necesariamente impedirán los movimientos extremos que hemos estado viendo en los mercados", dijo Bilal Hafeez, de Deutsche Bank en Londres.
"Dado ese contexto, preveo que el yen se fortalezca en forma generalizada", añadió.
Una serie de indicadores económicos flojos que se difundieron el jueves en Estados Unidos, mostrando un declive de las manufacturas, ha subrayado la perspectiva de una recesión, lo que según varios analistas mantendrá a las acciones en retroceso.
El viernes, el dólar <JPY=> llegó a caer 1 por ciento al mínimo en la sesión de 100,61 yenes, cuando las acciones europeas por un momento borraron la mayor parte de sus subidas después de repuntar hasta el 4 por ciento más temprano.
A las 1045 GMT, el índice general de las acciones europeas subía un 1,6 por ciento.
La moneda japonesa ha sido impulsada desde que la crisis del crédito escaló el mes pasado, pues muchos en el mercado consideran que es un refugio de bajo riesgo debido a que la tasa de interés oficial de Japón es de sólo 0,5 por ciento, mucho menor que en otras economías industrializadas.
El euro <EUR=> descendía un 0,6 por ciento a 1,3398 dólares.
En Estados Unidos, para más adelante en el día se prevén nuevos datos de los inicios de construcciones de viviendas y de la confianza del consumidor.