La Bolsa porteña operó ayer en absoluta sintonía con Wall Street, aunque los vaivenes del Merval resultaron más tenues que los del Dow Jones, tanto a la hora de caer como a la de cambiar de tendencia. Así, mientras el índice local logró cerrar neutralizando pérdidas (que en el peor momento de la rueda llegaron hasta un 3,77%, pese a que venía de retroceder un histórico 12,14% en la jornada previa), su par referente de la Bolsa de Nueva York llegó a caer 4,43%, antes de pasar a ganar el 4,68% que marcó a la hora de clausurar ayer la jornada de negocios. En este sentido, la plaza accionaria local se despegó algo de su par brasileña, que ayer perdió 1,06 por ciento. La mínima alza del 0,01% con que cerró el Merval no logra esconder que la plaza vivió otras jornada negativa, en la que las bajas (51 acciones cerraron con esa orientación) fueron amplia mayoría frente a las relativamente escasas recuperaciones (hubo 15 alzas). De esta manera, se confirma que se trata de un mercado sólo apto para traders, es decir, para los especializados en operaciones de corto plazo, una situación que ayuda a mantener relativamente elevado el monto de los negocios, que, por quinta rueda consecutiva, superó los $ 100 millones en operaciones con papeles locales (ayer totalizó 112,3 millones de pesos). ¿Compras de oportunidad? Ayer se observó por primera vez en las últimas dos semanas que los deprimidos precios de algunos papeles empiezan a movilizar apuestas de algunos inversores que creen estar ante una buena oportunidad de negocios. Sólo así se entiende que acciones como las de Petrobras Brasil y Tenaris hayan avanzado (ganaron 0,37 y 2,46%, respectivamente), pese a que en la jornada se profundizó el derrumbe del precio del petróleo en el mercado mundial: cayó otro 5,9% el valor del barril hasta perforar la barrera de los US$ 70, para quedar a US$ 69,83, menos de la mitad de los más de US$ 147 que había alcanzado en julio. Sin embargo, las mayores ganancias en el panel líder fueron para la filial local de Petrobras ( 16,33%), Socotherm ( 5,33%) y Quickfood ( 5,26%). Por el lado de las pérdidas, las más significativas fueron las de Banco Macro (cedió 8,51%, afectado por un desarme de cartera de un fondo de inversiones que buscaría desesperadamente liquidez), Ledesma (-6 por ciento), Mirgor (-4,74), Indupa (-4,02%) y Molinos (-3,23), entre otros papeles. El dato de color fue la estabilidad de Pampa (quedó a $ 1,10), a la espera de que la Comisión Nacional de Valores apruebe la OPA lanzada por su accionista para recomprar hasta $ 94,5 millones de sus acciones a un rango de precios que, no casualmente, arranca en $ 1,10 y llega hasta $ 1,35. De cara a la próxima semana, el Mercado de Valores (Merval) adelantó que el lunes se modificarán el comienzo y el cierre de la rueda de negocios por el adelantamiento horario dispuesto por el Gobierno: se operará de 12 a 18. Javier Blanco
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