Todo estaba dado para que la Bolsa porteña potenciara ayer las señales de recuperación que venía entregando en las últimas dos jornadas, a la sombra del rebote de las commodities... Pero la oportunidad pasó de largo por el malhumor y las dudas que generó en el mercado un proyecto oficial para reestatizar la porción del sistema jubilatorio local que está en manos de las administradoras privadas. Las AFJP son, tal vez, las inversoras más constantes de la plaza local, aunque sea por meras cuestiones regulatorias. De allí el impacto que el proyecto oficial tuvo sobre una plaza que ya viene bastante castigada por las consecuencias que algunas decisiones del Ejecutivo han tenido en la valoración de los activos domésticos. Vale recordar, por caso, lo ocurrido con los bonos de la deuda originalmente emitidos en pesos y con ajuste de su capital por inflación desde que el Gobierno decidió bajar su costo al subestimar groseramente el índice de variación de los precios. Lo concreto es que ayer el índice Merval se hundió el 3,3% (perforó la barrera de los 1200 puntos para quedar en los 1175,92) y tuvo que mirar de lejos (y seguramente, con cierta cuota de envidia) los fuertes avances en Europa, Nueva York y Brasil. Un simple repaso deja a la vista las diferencias. El Dow Jones recuperó el 4,67% estimulado por las palabras del presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, para quien "podría ser necesario otro plan de estímulo" para impulsar el crecimiento económico en EE.UU., ahora que la recesión es un hecho. Y en Brasil, los papeles pegaron un salto del 8,36 por ciento. En ambos mercados, los papeles bancarios fueron parte de la recuperación... En Buenos Aires, en cambio, fueron protagonistas centrales de la baja por el impacto que el proyecto estatizador tuvo sobre los ya paupérrimos precios que exhibían los bonos de la deuda, al sumarles debilidad cuando ya lucían afectados por el próximo canje de alcances y modalidades (¿será voluntario o compulsivo?) aún inciertas. Ayer se hundieron el 15% las acciones del Grupo Financiero Galicia; el 13,43, las del Banco Macro, y el 10, las del Banco Patagonia. También perdieron el 9,83% las del Banco Francés (cuyo accionista es también dueño de la AFJP Consolidar) y el 6,3% las del Banco Hipotecario. Por un sendero opuesto fueron las acciones vinculadas a los negocios con materias primas. A saber, subió el 10,6% el precio de Petrobras Brasil; el 6,12, el de la inversora agropecuaria Cresud, y el 4,56, el de la siderúrgica productora de cañerías para la explotación petrolera Tenaris. El resbalón de las acciones y los bonos sobresalió por la recuperación de las plazas externas. Y dejó a la vista que, más allá de los costos que agregó el temblor financiero internacional, el mercado doméstico ya estaba agobiado por sus propios problemas. Javier Blanco
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