NUEVA YORK (Reuters) - La Reserva Federal de Estados Unidos y gobiernos del mundo relajaron el martes a los tensos mercados financieros mediante la inyección de más dinero y la aplicación de rescates de bancos, pero las pobres ganancias corporativas y los temores a una recesión tumbaron a las materias primas y a las acciones estadounidenses. La Fed desveló un nuevo programa de Washington para ayudar a los mercados monetarios, que contempla financiamiento por hasta 540.000 millones de dólares para compras de certificados de depósitos y papeles comerciales a los fondos mutuos, que han tambaleado luego de muchos inversores retiraron su dinero. El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Henry Paulson, dijo que no se opone a la idea de un segundo programa de estímulo, otra evidencia de que el Gobierno del presidente George W. Bush podría aceptar otra ola de gastos públicos para apuntalar a la economía. Japón y Francia más temprano ofrecieron más ayuda a sus bancos y el Fondo Monetario Internacional (FMI) se aprestaba a intervenir en rincones del mundo con serios problemas financieros, como Islandia, Ucrania y Pakistán. Los costos de los préstamos interbancarios descendieron nuevamente y ofrecían señales tentativas de confianza en el sistema financiero, luego de semanas de rescates y planes de salvamento que parecen haber enfriado a la peor crisis desde la Gran Depresión de la década del 1930. Paulson dijo en declaraciones a Bloomberg Television que el Tesoro está evaluando comprar todos los préstamos hipotecarios y los créditos congelados para provocar su deshielo. Pero, en lo que fue el último signo del impacto extendido de la crisis financiera en los destruidos mercados emergentes, el Gobierno de Argentina anunció que planea estatizar los fondos privados de pensiones para evitar que pierdan más valor los ahorros para jubilaciones. Gobiernos de todo el mundo ya han comprometido unos 3,3 billones de dólares para garantizar depósitos y préstamos interbancarios y, en algunos casos, han tomado participaciones en instituciones financieras en problemas. "El mercado está probando el agua con cautela", comentó Meg Browne, estratega de moneda de Brown Brothers Harriman. "Hemos tenido cierta mejoría del grado de incertidumbre y nerviosismo que tuvimos la semana pasada, pero podría ser necesario más dinero de los gobiernos del mundo para que recobremos la normalidad", agregó. Las acciones estadounidenses, golpeadas por preocupaciones de inversionistas sobre la caída de las ganancias corporativas, terminaron con una fuerte baja luego de haber estado brevemente en territorio positivo. El promedio industrial Dow Jones cerró con una baja del 2,5 por ciento, el índice S&P cayó más de un 3 por ciento y el compuesto Nasdaq perdió más de un 4 por ciento. El dólar estadounidense escaló a un máximo de un año y medio frente a una canasta de monedas, debido a que los inversionistas y empresas siguieron desapalancando posiciones. A su vez, el dólar más fuerte arrastró a los precios del oro y del petróleo. Las acciones japonesas cerraron con un alza de un 3,3 por ciento y los títulos europeos concluyeron con un retroceso del 0,8 por ciento tras haber subido en la primera parte de la sesión. FMI AL RESCATE El FMI se aprestaba a ayudar a Pakistán, que dijo que necesitaba hasta 15.000 millones de dólares para evitar una crisis de su balanza de pagos. Ucrania también anunció que estaba cerca de acordar medidas para que se le permita recibir ayuda. Islandia también parecía estar cerca de un acuerdo con el FMI. De la misma manera, Islandia parecía cerrar un acuerdo con el FMI. En Estados Unidos, la economía sigue dominando la campaña presidencial a dos semanas de las elecciones del 4 de noviembre. El candidato demócrata Barack Obama, que amplió su liderazgo sobre el republicano John McCain en las encuestas a 8 puntos porcentuales, convocó a un panel de asesores económicos y acusó a su rival de manejar torpemente su respuesta ante la crisis. Los bancos de Francia tuvieron un respiro luego de que el Gobierno decidió inyectar 10.500 millones de euros (13.900 millones de dólares) a seis bancos para incrementar sus reservas de capitales. Pero algunos analistas creen que los bancos todavía podrían necesitar más ayuda. Pero, la economía británica dio un paso más hacia su primera recesión en 16 años y las perspectivas no habían empeorado tan rápidamente desde hace mucho tiempo como el mes pasado, dijo el director del Banco de Inglaterra Mervyn King. "Desde la Primera Guerra Mundial que nuestro sistema bancario no estaba tan cerca del colapso", dijo King, según una copia de un discurso proporcionado por el BoE. "Estamos lejos del final del camino a la estabilidad, pero el plan para recapitalizar a los sistemas bancarios, tanto aquí como en el exterior, será visto como el momento en la crisis bancaria en que dimos vuelta en la esquina", agregó. La libra esterlina cayó un 2 por ciento después de los comentarios de King. En Japón, el ministro de Economía, Kaoru Yosano, dijo que los grandes bancos del país podrían obtener fondos públicos si lo necesitaban, dado que el Gobierno consideraba reformar una ley que apunta mayormente a bancos regionales, de manera que se pueda elevar el flujo de fondos hacia pequeñas firmas hambrientas de créditos. Hubo señales de que los esfuerzos globales por atajar la crisis estaban dando dividendos. El costo para pedir préstamos interbancarios en dólares, euros y libras esterlinas descendió el martes, lo que dio más evidencias de que los mercados monetarios -arterias del sistema financiero global- siguen recuperándose de la virtual parálisis que sufrieron tras la quiebra de Lehman Brothers a mediados de septiembre. |