Los movimientos asombrosos vistos en la estampida hacia la unidad japonesa, de bajo rendimiento, con una caída de 10 por ciento en el tipo de cambio euro/yen, también reactivaron las especulaciones sobre cómo podrían responder los bancos centrales.
Esto se debe a que el repunte del yen cobraba impulso, excediendo las ganancias grandes del dólar contra una cesta de monedas principales, incluso cuando el primer ministro japonés advertía sobre el impacto adverso de las fluctuaciones financieras.
"Estamos viendo una aversión al riesgo extrema. Lo que hay que notar en el mercado cambiario es que está tornándose un poco desordenado (...) el movimiento en el yen molestará a los funcionarios de Japón", dijo en Londres Phyllis Papadavid, estratega de cambios de SG.
El euro en un momento colapsó más de 10 por ciento frente al yen para descender a un mínimo de 113,82 yenes <EURJPY=>, en camino a la mayor pérdida porcentual mensual que tenga en los registros contra la moneda de Japón.
A las 1020 GMT, el dólar perdía casi 6 por ciento frente al yen a 92,60 unidades de Japón <JPY=> tras descender al mínimo en 13 años de 90,95, según datos de Reuters.
Las fuertes alzas del dólar y el yen han generado preocupaciones de que las autoridades financieras tengan que actuar en los mercados cambiarios para contener la volatilidad.
"Si continuamos viendo un fortalecimiento del dólar, que bien podría ser el caso, eso podría ser bastante desestabilizador", dijo Papadavid.
"Creo que en algún momento en el corto a mediano plazo, si viéramos que el dólar sigue desconectándose de los fundamentos económicos y subiendo exageradamente, podríamos ver algún movimiento coordinado para debilitar al dólar contra algunas de las monedas principales, pero no creo que hayamos llegado a ese punto aún", agregó.
El denominado índice dólar .DXY contra seis monedas principales ganaba 2,0 por ciento a 86,451 tras alcanzar el máximo en dos años.