En tanto, el dólar alcanzó un nuevo máximo en dos años contra el euro porque los inversionistas se esforzaban por salir de las inversiones de riesgo.
El yen oscilaba apenas debajo de sus máximos en 13 años contra el dólar <JPY=>, pero marcaba su récord contra el euro desde mayo del 2002 <EURJPY=>.
Las autoridades financieras del G7 emitieron un comunicado diciendo que estaban preocupadas por la reciente volatilidad excesiva del yen y que continuarían monitoreando de cerca los mercados y cooperando como sea necesario, evocando el fantasma de una intervención cambiaria coordinada.
El yen ha subido fuertemente debido al desarme del "carry trade", una operación que usa a la divisa de Japón, de bajo retorno, para comprar todo tipo de activos de mayor rentabilidad.
Esas transacciones han colapsado en las últimas semanas porque los agentes del mercado se vieron obligados a vender muchos activos para conseguir fondos.
El yen ha llegado a su récord en 13 años contra el dólar y al máximo en seis años frente al euro en la subida de alrededor de 20 por ciento que registró este mes sobre una base ponderada por el comercio .IBOXXFXJPY.
"Estamos viendo más de lo mismo (...) el comunicado del G7 y Japón han emitido varios tipos de advertencias, pero si la gente está desarmando (posiciones) y son vendedores desesperados, entonces harán lo que tengan que hacer", dijo un operador en Londres.
Algunos analistas decían que si bien hay más posibilidades de intervención cambiaria de parte de las autoridades, podría pasar algún tiempo hasta que actúen.
"Están advirtiendo, diciendo que están atentos a la volatilidad reciente (...), que aún no están por intervenir", dijo Geoffrey Yu, estratega de cambios de UBS en Londres.
Si bien no descarta una intervención de las autoridades japonesas si el dólar se hunde abruptamente a 80-85 yenes, "la probabilidad es que todo se haga a través del marco del G7, eso es lo que quiere el Tesoro de Estados Unidos", agregó.
A las 1012 GMT, el dólar caía 1,8 por ciento contra el yen a 92,49 unidades de Japón, tras elevarse a 94,50 por la advertencia del G7. El viernes el dólar se había hundido a un mínimo en 13 años de 90,90, según datos de Reuters.
El euro se desplomaba el lunes un 3,4 por ciento a 114,95 yenes después de caer al mínimo en seis años y medio de 113,64 yenes. Contra el dólar, el euro bajaba más de 2 por ciento a un nivel cercano al mínimo en dos años y medio de 1,2335 dólares <EUR=>.