A medida que los temores de recesión provocan pérdidas cada vez mayores a nivel global, el daño ha sido amplificado en los mercados emergentes por un proceso de capitulación que fuerza a los gerentes de fondos a vender posiciones en el exterior y repatriar dólares.
Las ventas de pánico probablemente se calmarán en algún momento pero muy pocos analistas se arriesgan a proyectar cuándo ocurrirá eso. Y el daño causado en la economía real por la tormenta de los mercados aún está por verse.
"El comportamiento relativamente peor de los activos de mercados emergentes durante las últimas semanas ha sido asombroso y gran parte de eso probablemente esté desconectado de las valoraciones fundamentales", escribieron en un informe los analistas de Barclays Capital.
"Más pronto que tarde, los fundamentos recuperarán un papel claro para determinar las valoraciones y será crucial evaluar qué países están golpeados en forma más seria por las crisis globales y domésticas. Sin embargo, evaluar la vulnerabilidad es una tarea complicada", agregaron.
La brusca ola de ventas de la semana pasada perjudicó en forma casi indiscriminada a todos los países emergentes. El índice de acciones MSCI de las acciones emergentes .MSCIEF se derrumbó 16,5 por ciento, mientras que el índice MSCI de Lationamérica .MILA00000PUS cayó casi 20 por ciento.
Las monedas descendieron a sus mínimos en varios años a pesar de las intervenciones fuertes de los bancos centrales en sus mercados cambiarios.
Aparte, los diferenciales de riesgo de los retornos de los bonos soberanos emergentes sobre la renta comparable de la deuda del Tesoro de Estados Unidos subieron más de 200 puntos básicos a niveles que no se veían desde noviembre del 2002, de acuerdo con el Indice Plus de Bonos de Mercados Emergentes de JP Morgan (EMBI ).
A pesar de este dramático aumento durante la semana pasada, el viernes los diferenciales del EMBI prácticamente no registraron cambios por la noticia de que el Fondo Monetario Internacional prepara a una nueva facilidad de liquidez que permitiría a determinados países pedir dinero equivalente hasta cinco veces su cuota en el organismo.
Los inversionistas esperan ansiosamente los detalles, con la expectativa de que el FMI ayude a normalizar las condiciones de liquidez en algunas economías emergentes, particularmente en Europa del Este.
¿DESVIO DE POLITICAS?
En momentos en que la crisis global del crédito envuelve a economías emergentes que hasta hace poco lucían resistentes, algunos inversores temen que los Gobiernos de los países en desarrollo puedan inclinarse aún más por adoptar políticas heterodoxas para combatir la crisis.
En Argentina, la nacionalización del sistema privado de pensiones la semana pasada sirvió como un fuerte recordatorio de lo intervencionistas que pueden ser algunas naciones de cara a un ambiente económico adverso.
Los controles de capitales, el aumento de los subsidios o un alivio monetario excesivo destinado a impulsar el crecimiento son algunos de los temores entre los inversores en mercados emergentes.
Si bien cierto grado de intervención gubernamental ya está ocurriendo tanto en las economías desarrolladas como emergentes, los temores sobre desvíos relevantes en las políticas en la mayoría de los países en desarrollo no se justifican, dijo Jane Eddy, directora de Standard & Poor's.
"En los países que nosotros consideramos con instituciones muy fuertes y que tienen calificación de grado de inversión, no prevemos movimientos tremendos en un sentido demasiado poco ortdoxo", dijo Eddy, quien supervisa las calificaciones a los Gobiernos y las empresas de América Latina, en una entrevista con Reuters.
La ejecutiva expresó confianza en la posición financiera de la mayoría de los Gobiernos latinoamericanos, incluida Venezuela, que según S&P seguirá registrando superávit fiscales al menos hasta 2011 a pesar de la reciente baja de los precios del petróleo.
La principal preocupación para la calificadora en América Latina, en este momento, es la situación financiera de compañías y bancos pequeños que han tenido dificultades para refinanciar pagos inminentes de deuda.
"En algunos mercados emergentes, como en el mundo desarrollado, los mercados de los papeles comerciales están cerrados", dijo Eddy. "Es algo que hemos estado siguiendo muy de cerca".