Las acciones europeas subían un 3,8 por ciento, alentadas por un alza del 6,4 por ciento del índice Nikkei de la Bolsa de Tokio .N225, ya que las apuestas de los inversores a las caídas de los precios de las acciones fueron restringidas, alentando al euro y el dólar australiano, dos de las monedas más golpeadas frente a la de Japón.
Pero ese alivio de las bolsas y la baja del yen eran vistos como una pausa temporaria, ya que se anticipa que el fantasma de una recesión global prolongada mantenga a los inversores en modalidad de aversión al riesgo.
"Pienso que esto es sólo un rebote técnico. La recuperación de los precios de las acciones golpeó al yen y pesó sobre el dólar", dijo Matthew Strauss, estratega de RBC Capital Markets en Toronto.
"Pero nada ha cambiado realmente. Un movimiento de 24 horas no es suficiente para confirmar un cambio en la tónica del mercado", agregó.
El desplome reciente del Nikkei y la fuerte subida del yen este mes se han retroalimentado, dado que las caídas de los precios de las acciones provocaron una estampida en favor de la divisa japonesa.
La fuerte baja de las bolsas y el avance del yen lograron que el Grupo de los Siete países más desarrollados (G7) advirtiera sobre la volatilidad excesiva del yen el lunes, un movimiento visto como allanando el camino para que los funcionarios japoneses intervengan si es necesario.
En la mañana de Nueva York, el dólar subía un 2,7 por ciento a 95,280 yenes <JPY=>, alejándose del mínimo en 13 años de 90,90 yenes registrado el viernes según datos de Reuters.
El euro subía un 3,0 por ciento a 119,28 yenes <EURJPY=R>. El euro había bajado a un mínimo en seis años y medio de 113,61 yenes el lunes.
Según los analistas, la caída del yen reducía el riesgo de que el Banco de Japón intervenga en el mercado, aunque la medida seguía siendo una posibilidad dada la alta volatilidad de la moneda.
Contra el dólar, el euro ganaba un 0,4 por ciento diario a 1,2521 dólares <EUR=>, tras ceder previamente al mínimo en dos años y medio.
El lunes, el presidente del Banco Central Europeo Jean-Claude Trichet dijo que el banco podría rebajar sus tasas de interés en el encuentro monetario de la semana próxima.
Así, el BCE podría seguir los pasos de la Reserva Federal de Estados Unidos, que comenzó el martes una reunión de dos días para decidir el rumbo de las tasas de interés. El mercado espera una agresiva rebaja en el costo del dinero.