Por FLORENCIA DONOVAN - Primero al paso, ahora al trote... el dólar aceleró ayer su tranco y terminó cinco centavos por encima del cierre del lunes, a $ 3,32 para la compra y $ 3,36 para la venta en casas de cambio, aunque en algunas pizarras llegó a ubicarse en $ 3,39. El Banco Central (BCRA) venía marcando el ritmo de apreciación del billete verde, convalidando subas de no más de tres centavos diarios, por lo que en la city porteña la escalada de ayer tomó de sorpresa hasta a los operadores más avezados.
“Nadie esperaba que lo dejara subir tanto. Pero, pese a que los mercados internacionales estuvieron muy bien (el Dow Jones se recuperó más del 10%), la demanda minorista de dólares ya adquirió una dinámica más fuerte”, reconoció un operador.
Si bien ayer la autoridad monetaria intervino vendiendo reservas para satisfacer la mayor demanda de dólares, algunos advirtieron que “a última hora se corrió y dejó escalar el billete”. En tal sentido, hay quienes creen que la entidad que preside Martín Redrado estaría ensayando una nueva estrategia para no perder reservas.
“Lo que pasa es que acá todo el mundo se pone nervioso con una suba de 5 centavos”, apuntaron en un banco nacional. “Pero tendrían que ver lo que está pasando en Brasil o incluso con el euro, que supuestamente es más confiable todavía”, advirtieron. Y es que desde que se intensificó la crisis crediticia en el mundo, con la caída de Lehman Brothers, el real se depreció un 40% frente al dólar (ayer cerró en 2,18 unidades) y el euro descendió más de un 20% (a u$s 2,27). Mientras que el peso sólo cedió en el mismo período un 10%, en gran medida, producto de las intervenciones del BCRA.
Ayer, en la city estimaron que el BCRA habría vendido cerca de u$s 200 millones para satisfacer la demanda de divisas de los inversores. Sin embargo, desde la entidad dijeron que sus reservas habían caído en u$s 83 millones, a u$s 46.302 millones, producto de la menor cotización de las monedas en las que están invertidas, como son los casos del euro y del oro.
“El BCRA cambió de actitud, no lo quiso frenar (por el dólar)”, coincidió el operador de un banco oficial. “El billete estuvo mucho más demandado, aunque hacia el final de la rueda después la divisa subía sin mucho volumen”, explicó. En el mercado informal, el dólar billete se encareció a $3,43, mientras que el contado con liquidación, que es el tipo de cambio que surge cuando los inversores se valen de acciones o de bonos para sacar sus dólares del país sin pasar previamente por el mercado de cambios, se ubicaba en torno a los $3,55.
En la city se especula, sin embargo, con que en los próximos días la oferta de dólares podría ser mayor, una vez que comience la repatriación de fondos de Brasil por parte de las AFJP. Pese a que se esperaba que la norma de la Superintendencia de AFJP estuviera lista ayer, fuentes del sector reconocieron que todavía está definiéndose la manera en que operativamente se repatriarán los u$s 700 millones que tienen invertido en activos del Mercosur.
Entretanto, en los bancos están siguiendo de cerca la demanda de dinero por parte del público. Las entidades con grandes redes de sucursales reconocen que la gente están sacando pesos para comprar dólares, pero no de manera alarmante. De hecho las tasas de interés se mantienen estables y el call se operaba ayer en 11,25 %.
“Cuando vino lo del campo, los bancos se prepararon para la guerra. No pasó y hoy tienen todas las provisiones”, dijo un operador, para ilustrar la gran liquidez con la que cuenta el sistema.
34 centavos
Fue lo que subió el dólar mayorista con respecto al peso en los últimos dos meses. Con la caída de Lehman Brothers Holdings, la moneda local comenzó a depreciarse frente al peso, en línea con lo que sucedía con el resto de las monedas de la región. Después de la crisis con el campo, el Banco Central había llevado a la divisa a un mínimo de
$ 3,01, en junio. Sin embargo, el tipo de cambio promedió los $ 3,02 hasta agosto. En lo peor del conflicto con el agro, el dólar se había ubicado en $ 3,18. |