NUEVA YORK, oct 29 - El dólar operaba algo más flojo el miércoles por un ligero alivio de la aversión al riesgo, en el que los inversores estaban más tranquilos para desprenderse de la moneda de cara a la subida de los precios de las acciones en todo el mundo.
Los participantes del mercado también apostaban a que la Reserva Federal reducirá la tasa de interés de Estados Unidos al menos en medio punto porcentual más adelante en la sesión, desde el actual 1,5 por ciento.
Eso debería favorecer aún más a las acciones de Estados Unidos y reforzar el apetito por el riesgo, lo que podría pesar aún más sobre el dólar.
Por otra parte el yen repuntaba, contrarrestando las fuertes caídas anteriores del día, porque persistían los temores de recesión mundial a pesar de una mejora en la percepción del mercado.
Los inversores principalmente vendían unidades de renta alta como el dólar australiano y la libra esterlina, dos monedas que han sido golpeadas recientemente por la desaceleración de sus economías, y recompraban el yen.
Shaun Osborne, estratega cambiario de TD Securities en Toronto, dijo: "el dólar está bajo presión porque parece haber un retorno del apetito por el riesgo (...) creo que la atención ahora se centra en qué hará la Fed por la tarde", cuando anuncie el resultado de su encuentro monetario.
Igualmente la percepción del mercado seguía frágil y los analistas cuestionaban si las ganancias de las acciones y de algunas de las divisas de mayor rentabilidad podrían sostenerse.
En los primeros negocios de Nueva York, el euro subía 0,3 por ciento contra el dólar <EUR=> a 1,2755 unidades de Estados Unidos, tras haber superado previamente el nivel de 1,28 dólares.
Contra el yen, el euro bajaba 1,5 por ciento <EURJPY=R> a 123,82 yenes. Igualmente, aún se encontraba arriba de los mínimos de seis años vistos recientemente, inferiores a 114 yenes.
El dólar caía 1,7 por ciento contra el yen <JPY=>, a 97,06 yenes, tras haber subido más de 6 por ciento el martes en su mayor ganancia para un solo día en 34 años.
Luego, el dólar recortó las bajas contra el yen y el euro cuando se conoció el dato de un alza imprevista de los pedidos de bienes duraderos de Estados Unidos para septiembre.