Por: Candelaria de la Sota - Hace ya varias semanas que en el Gobierno se ha instalado un debate: 'Conviene dejar que el dólar suba de manera abrupta o es mejor regular su cotización para que la fluctuación sea gradual? El aumento de 10 centavos que el dólar tuvo en los últimos cuatro días --pasó de $ 3,29 el viernes a $ 3,39 ayer--, parecía revelar un triunfo de quienes impulsan una suba del dólar. Pero ayer, cuando empresas y particulares hacían fila para comprar dólares, fue necesaria la intervención: el Central apareció y ofreció primero 1.000 y luego otros 500 millones de dólares.
"Es muy difícil definir cuál es la estrategia del tipo de cambio, porque se juega según las circunstancias", admitió un funcionario del Gobierno". Y reconoció que "existe un debate en el seno del Gobierno entre quienes impulsan una política de shock y quienes apuestan al gradualismo".
Sin dar nombres, el funcionario hizo referencia las distintas posturas que tienen Sergio Massa y Martín Redrado. El jefe de Gabinete pregona las bondades de dejar que el dólar suba sin tener que gastar reservas en tratar de frenarlo. En cambio, el presidente del Banco Central, impulsaba la postura gradualista que sostenía que lo mejor era que el precio del dólar subiera peldaño a peldaño en lugar de ir por el ascensor.
Hasta el viernes pasado, todo parecía indicar que el Banco Central había ganado la pulseada. Día tras día, la autoridad monetaria vendía entre 150 y 200 millones de dólares --aunque hubo días en que vendió 350 y hasta 500 millones--, para evitar que el precio trepara. Pero el viernes, todo cambió. Ese día el Gobierno dio un paso al costado y permitió que el dólar subiera de golpe, con lo que terminó cotizando $ 3,29 en las pizarras de las casas de cambio. Esta medida no enfrió la demanda, y durante lunes y martes el dólar continuó su escalada. Ayer, cuando en el mercado minorista la divisa llegó a venderse a $ 3,43, el Banco Central reapareció a calmar los ánimos utilizando una buena cantidad de dólares de las reservas.
La utilización de los fondos que el Central atesora en las reservas es uno de los principales argumentos de quienes dentro del Gobierno apuestan --junto con buena parte del empresariado y la industria-- a un tipo de cambio más alto.
"Para qué quemar reservas si al final el dólar va a llegar al mismo precio", dijo días atrás un reconocido economista que apoya la teoría de la suba de la divisa. "Si lo vas a hacer, hacelo de una vez", habría dicho un banquero en lenguaje más coloquial, refiriéndose a la decisión de dejar subir el dólar. aseguran que una alta inestabilidad cambiaria no es bueno para un año electoral. "Con un alto nivel de volatilidad en el tipo de cambio no se ganan elecciones ni se negocia con los sindicatos", admitió un funcionario del Gobierno. Tal vez por eso ayer el Banco Central volvió a estar en el centro de la escena, tratando de contener la suba del dólar.
Lo que si es cierto es que los escalones que sube el dólar difícilmente los baje. Así, en silencio, el Central dejó que el dólar se ubique más cerca de lo que pedía la UIA. |