Los datos que mostraron una contracción menor de lo previsto en la economía de Estados Unidos en el tercer trimestre subrayaron la confianza en los activos riesgosos, incluyendo las divisas de mayores retornos, y ayudaron a que el dólar sostenga algunas ganancias frente al yen.
Pero la baja del Producto Interno Bruto (PIB) en el último trimestre fue la mayor contracción en siete años.
"El número del PIB es malo pero no es horrible. En este punto, cualquier número que no sea desastroso es considerado como positivo para los activos riesgosos y malo para el dólar y el yen", dijo Boris Schlossberg, de GFT Forex en Nueva York.
Sin embargo, se mostró escéptico sobre la sustentabilidad del repunte de las acciones y de las divisas de renta alta como el euro, la libra esterlina y el dólar australiano.
"Esas monedas han tenido un repunte fuerte por coberturas de corto plazo en días recientes frente al dólar y no sé cuánto más pueden subir. El tipo de cambio euro/dólar tiene una resistencia fuerte en 1,32 (dólares por euro)", agregó.
En las primeras operaciones de Nueva York, el euro <EUR=> ganaba un 0,6 por ciento a 1,3030 dólares en una sesión volátil, alejándose aún más del mínimo en dos años y medio de 1,2329 visto esta semana en la plataforma electrónica EBS.
El denominado índice dólar, que mide su valor contra seis divisas centrales, perdía el 1 por ciento a 84,232 .DXY.
Pese a las amplias caídas, el dólar ascendía el 1,2 por ciento contra la divisa de Japón a 98,65 yenes <JPY=>, extendiendo su recuperación desde el mínimo en 13 años algo inferior a 91 yenes visto en EBS la semana pasada.
La libra esterlina <GBP=> ganaba un 0,2 por ciento ante el dólar, a 1,6453 unidades de Estados Unidos. El dólar de Nueva Zelanda <NZD=> llegó a subir hasta un 1 por ciento contra el estadounidense.
En sintonía con el tono optimista del mercado cambiario, las acciones europeas subían un 2,5 por ciento, siguiendo las importantes ganancias de las acciones en Asia, donde la Bolsa de Tokio despegó alrededor del 10 por ciento .N225.
Las subidas de las acciones reflejan que algunos inversores se han tranquilizado desde la extrema aversión al riesgo vista después del colapso del sector bancario que causó una onda expansiva de ventas en semanas recientes.
La recuperación de las acciones y de las divisas de renta alta fue originada por la Fed, que redujo el costo del crédito en medio punto porcentual a 1 por ciento el miércoles y dejó las puertas abiertas a un nuevo alivio monetario.
La Fed también aprobó líneas de "swaps" cambiarios con los bancos centrales de algunos países emergentes, facilitando el acceso a fondos en dólares para que estas naciones puedan responder al racionamiento del crédito.
No obstante, los analistas expresaban cautela sobre el renovado optimismo del mercado, diciendo por ejemplo que el reporte del PIB de Estados Unidos auguraba problemas a futuro.
"El alivio por el número principal del PIB no durará", dijo Brian Dolan, de Forex.com en Bedminster, Nueva Jersey.
"El reporte apunta a un panorama terrible para las empresas y las acciones de Estados Unidos, por lo que el rebote inicial no debería durar y podría haber una corriente de bajas en los activos de riesgo", agregó.