El El público sigue con atención la cotización del dólar en las vidrieras de bancos y casas de cambio en la City porteña Foto: Aníbal Greco
Por Javier Blanco - La pulseada que se estableció en las últimos semanas entre operadores del mercado y el Gobierno por el valor del dólar, en el marco de la creciente desconfianza sobre la economía local, ingresó desde ayer en otro plano: el Banco Central (BCRA) buscó desalentar la recalentada demanda de esta divisa con nuevas medidas restrictivas, en un intento de mantener con vida su estrategia de "flotación administrada" del tipo de cambio sin tener que poner en riesgo tantas reservas. Vale tener presente que, según las cifras que da conocer a diario el BCRA, sólo en la última semana resignó US$ 1019 millones de esas reservas, que ya perforaron el nivel de 46.000 millones, al quedar desde ayer en US$ 45.366 millones. El resultado del día muestra que las medidas temporalmente bastaron para equilibrar los precios en el segmento formal de operaciones y reducir de 1050 a 407 millones de dólares el nivel de operaciones registradas en la plaza cambiaria. Además, tanto la cotización para la venta al público ($ 3,40) como la mayorista ($ 3,387) del dólar se mantuvieron estables, aunque este resultado le costó al BCRA otros US$ 90 millones en reservas. La estrategia oficial trabaja sobre la demanda en un mercado sumamente desbalanceado, que desde hace varios días virtualmente tiene al Central como único oferente de divisas en la plaza. Pero como las medidas no operan sobre las razones que impulsaron la desconfianza sino que atacan sus efectos (las masivas compras de dólares), en el mercado hay enormes dudas sobre su eficacia en el mediano plazo. Por lo pronto, el BCRA hizo gala de su poder de policía sobre los bancos para vigilar que operen de acuerdo con el cambio normativo que entró en vigor ayer (mediante la comunicación "A" 4864), una modificación normativa que virtualmente dejó fuera de la demanda de dólares a este sector, al menos, durante esta semana. De ronda en las mesas Inspectores de la entidad que conduce Martín Redrado se instalaron, a poco de comenzada la rueda de ayer (y hasta su cierre), en las mesas de dinero de varios bancos para "explicarles" cara a cara a los encargados los alcances de la nueva medida que limita sus operaciones con bonos y acciones para entorpecer los negocios con el dólar, operatoria conocida como "contado con liquidación". Se trata del dólar que se consigue por las operaciones simultáneas de compra-venta de bonos y acciones en la plaza local y el exterior, eludiendo los controles y los topes de compra establecidos por el BCRA. Y funciona como una "válvula de escape" del sistema con precios (llegó a negociarse a $ 3,70 la semana pasada) y dinámica propia. La comunicación que entró en vigor ayer (y adelantó LA NACION en su edición del jueves) obliga a los bancos a demostrar que el papel transado "ha permanecido en la cartera del vendedor por un período no menor a las 72 horas hábiles, a contar a partir de la fecha de liquidación de la operación que dio lugar a la incorporación de los valores a su cartera". Pero, además, avanza hasta establecer que la contraparte debe haber cumplido con el mismo requisito, lo que bastó ayer para paralizar este tipo de operaciones y promete lograr una semana más tranquila. "Si el objetivo fue ganar tiempo, ya lo lograron, más aún si se tiene en cuenta que será una semana corta", dijo un operador cambiario. "Pero si llegan a creer que con esto solucionaron el problema, estaremos en medio de otra pulseada la semana que viene", advirtió. La ofensiva del BCRA llegó una vez que mostró sus limitaciones la acción disuasiva que desarrolló en los últimos días el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. En estas jornadas cambiarias particularmente calientes, el funcionario no dio descanso a su línea telefónica llamando a empresarios y banqueros para instarlos a que no compraran dólares. Incluso, según pudo comprobar LA NACION de varias fuentes empresariales, llegó a advertirles que se preparaba para aplicar la ley de abastecimiento para el sector financiero, mencionando un supuesto acuerdo con el BCRA para hacerlo. Por lo pronto, el plan del BCRA para reprimir la demanda de dólares ya contempla una segunda etapa. Según una circular en estudio, se controlará junto a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) que empresas y particulares compren una cantidad de dólares que se adecue al patrimonio y los ingresos declarados y que en ningún caso superen el tope establecido de US$ 2 millones/mes o US$ 24 millones/año. ¿Dos días sin bancos?
- El jefe de La Bancaria, Juan José Zanola, había intentado un mensaje conciliador temprano, al señalar la posibilidad de que se levante el paro convocado para mañana. Pero anoche, el secretario de Prensa del gremio, Eduardo Berrozpe, advirtió: "Hasta ahora la huelga se mantiene en pie, y por más que nunca se puede decir nunca, no pareciera que en la reunión de hoy con las entidades del sector, en el Ministerio de Trabajo, éstas fueran a cambiar de actitud". La Bancaria solicitó un pago adicional aduciendo que los bancos privados no cumplieron con el convenio colectivo de trabajo. Si se confirma el paro, habría dos días seguidos sin bancos, ya que el jueves se celebra el Día del Bancario.
|