Por FLORENCIA DONOVAN - Empezó como una amenaza la semana pasada, cuando el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, se dedicó a llamar a sociedades y agentes de Bolsa para persuadirlos de que dejaran de comprar dólares a través de lo que en la city se conoce como el mecanismo de “contado con liquidación”. Ahora, directamente el Banco Central (BCRA) y la Comisión Nacional de Valores (CNV) optaron por tomar cartas en el asunto. Ambas entidades sacaron ayer una norma que busca entorpecer la operatoria de contado con liquidación y, de esta manera, tener un mayor control de las compras de dólares por parte de individuos y empresas.
El contado con liquidación es el mecanismo mediante la cual los inversores se hacen de dólares en el exterior a través de la compra de acciones o de bonos, sin tener que pasar así por el mercado de cambios formal. La operatoria es sencilla: un inversor compra con pesos un bono y luego lo vende contra dólares en el mercado internacional. Lo mismo puede hacer adquiriendo acciones que coticen en el extranjero en forma de ADRs (American Depositary Receipts).
Pero, a través de la Resolución 538 de la CNV y de la Comunicación “A” 4.864 del BCRA, las autoridades determinaron que, desde esta semana, los agentes deberán mantener los títulos valores en cartera por al menos 72 horas hábiles desde la fecha de liquidación de la operación de venta o, en caso contrario, pedirle autorización previa al Central para realizar operaciones propias o para la cobertura de transacciones de clientes residentes y no residentes.
“La norma no frena la operatoria, pero la entorpece. Antes, la operatoria de papeles era al contado, después se pasó a 24 horas y ahora a 72 horas”, explico un operador.
Tras conocerse la medida, en la city reconocieron que las transacciones de “contado con liqui” prácticamente se frenaron, al menos, por el momento. “Esta todo hiper tranquilo”, advertían desde una entidad de primera línea. El tipo de cambio de “contado con liqui” se ubicó así en $3,85, mientras que en el circuito formal, el dólar mayorista cerró estable a $3,39, el mismo precio del viernes, y en las pizarras del microcentro el billete se ofreció al público a $3,37 para la compra y $3,40 para la venta.
“Con apenas algo más de u$s 400 millones operados, el BCRA se desprendió de casi u$s 100 millones, lo cual marca que aún con la sensible baja de las operaciones prácticamente el único vendedor durante largos momentos fue el Central”, dijo Carlos Risso, de Notibancos.com.
Aunque, además de la norma, en las mesas de dinero reconocieron que durante la jornada el BCRA también ejerció cierta persuasión enviando inspectores a muchas de las principales entidades bancarias y cambiarias. Esto, confiaron, hizo que los operadores también redujeran su participación en la plaza cambiaria. Lo mismo los llamados de Moreno que, con mensajes mafiosos, continuó durante el día con su ronda de “aprietes” en sociedades de Bolsa.
“(Moreno) Llama a los agentes de Bolsa, se dirige a ellos por el nombre de pila como si los conociera de toda la vida, y después le manda saludos a la familia. Es una vergüenza”, se quejó un operador.
Esta vez, el movimiento estuvo en el mercado de pesos, ya que la tasa de los préstamos interbancarios –el call– se disparó ayer de 11,5% al 15% anual. Si bien el sistema se encuentra líquido, en el sector advirtieron que como las tasas muestran una tendencia al alza –dado que la gente está sacando pesos para comprar dólares–, los bancos están buscando cumplir en los primeros días del mes con las exigencias de efectivo mínimo que les impone el BCRA, para más adelante poder más liquidez disponible. |