El BCE rebajó su tasa de interés en medio punto porcentual al 3,25 por ciento, una reducción relativamente pequeña comparado con la inesperada decisión que también anunció el jueves el Banco de Inglaterra, de disminuir las tasas británicas en 150 puntos base al mínimo en más de medio siglo.
Si bien los recortes de tasas normalmente reducen el atractivo de una moneda, ambas divisas se recuperaban de los mínimos en la sesión.
La libra esterlina se ubicaba en territorio positivo contra el dólar porque los inversores apostaban a que el alivio monetario ayudaría a estimular la economía.
En un ambiente de crecimiento normal, "los diferenciales de tasas importan, pero dada la situación actual, los recortes de tasas son vistos como positivos", dijo Boris Schlossberg, director de análisis cambiario de GFT Forex. "Lo que importa ahora es su impacto estimulante".
En los primeros negocios de Nueva York, el euro perdía el 0,8 por ciento a 1,2860 dólares <EUR=> y descendía 0,7 por ciento ante la libra esterlina, a 80,65 peniques <EURGBP=>. La moneda única europea bajaba casi 1,1 por ciento contra el yen a 126,36 unidades de Japón <EURJPY=>.
La libra esterlina ascendía 0,1 por ciento contra el dólar <GBP=> a 1,5936, y más de dos centavos arriba del mínimo en la sesión de 1,5722 registrado inmediatamente después de la sorpresa del Banco de Inglaterra.
Los analistas decían que la reducción del Banco de Inglaterra indicaba que el banco central británico estaba esforzándose más que el BCE para apuntalar su economía y que eso fue lo que hacía bajar el euro en forma generalizada.
El presidente del BCE Jean-Claude Trichet dijo durante su conferencia de prensa tras el anuncio del recorte de tasas que él no excluía nuevas disminuciones del costo del crédito, pero que el banco no tenía ningún compromiso previo.
Algunos inversores asumieron eso como una señal de que otra reducción sería posible más adelante este año. En un momento del día el euro llegó caer hasta 1,2746 dólares.
En general, el optimismo inicial del mercado tras la elección de Barack Obama como el nuevo presidente de Estados Unidos duró poco y la atención de los inversores volvió a centrarse en el reporte laboral de Estados Unidos que se difundirá el viernes.