Los inversores también trataban de determinar el impacto cambiario de mediano plazo de las grandes rebajas de tasas de interés del jueves, cuando el Banco de Inglaterra recortó sus tasas en un asombrosa magnitud de 1,5 puntos porcentuales y el Banco Central Europeo las redujo en medio punto.
A las 1330 GMT se conocerán los datos de las nóminas de empleados de Estados Unidos, que según las previsiones mostrarán que en octubre se perdieron 200.000 empleos no agrícolas. Si se confirma ese dato, sería la mayor caída en más de cinco años.
"El dato del empleo es una lectura crucial y probablemente no le gustará mucho al mercado, por lo que hay algunas ventas antes del anuncio", dijo Geoffrey Yu, estratega cambiario de UBS en Londres.
Los analistas decían que una medición floja probablemente desate ventas iniciales de dólares porque aumentaría la opinión de que la economía estadounidense se deteriora rápido.
Sin embargo agregaron que la divisa estadounidense en última instancia podría avanzar por el argumento de que el debilitamiento podría plantear riesgos aún mayores para la economía global.
"Si vemos un número del empleo realmente malo podríamos ver otra ronda de reducción del riesgo nuevamente", dijo Yu, de UBS.
El euro llegó a subir un 1 por ciento <EUR=> al máximo en la sesión de 1,2850 dólares, según datos de Reuters, recuperándose del descenso a 1,2654 previamente en el día. El dólar <JPY=> caía 0,4 por ciento a 97,38 yenes.
La firmeza relativa de las bolsas de Europa también favorecía al euro, pues indicaba un alivio en la intensa aversión al riesgo que ha golpeado a los activos riesgosos, incluyendo las divisas de mayor rentabilidad como el euro y la libra esterlina.