Por JUAN CERRUTI - Los datos que comienzan a llegar sobre la marcha del nivel de actividad durante la primera semana de noviembre no son nada alentadores. Las cifras que están manos de distintas cámaras empresariales revelan que la economía está consolidando la contracción de los niveles de demanda que se observó con nitidez en octubre. Se prevén nuevas bajas en la ventas de supermercados, electrodomésticos, autos y otros bienes de consumo que se suelen tomar como referencia.
El presidente de la Cámara de Autoservicios y Supermercados de Propiedad de Residentes Chinos (Casrech), Miguel Angel Calvete, admitió a El Cronista que “prácticamente hay muy pocas ventas de aquellos productos que se adquieren con tarjetas de crédito, como electrodomésticos. En este caso se nota una fuerte retracción”. Y agregó: “en los hipermercados las caídas en las ventas con ese medio de pago llegan a 50%. Además, noviembre suele ser un mes en el que el consumo es bajo, recién repunta algo en diciembre”.
En ese sentido,, Guillermo Dietrich –titular de la mayor red de concesionarios de Ford y Volkswagen del país– admitió a este diario que “lo que hasta ahora considerábamos que era un piso en cuanto al número de patentamientos, ahora se convirtió en un techo”. En su opinión, “el escenario cambió radicalmente en seis meses, por lo que ahora debemos forzar al mercado con descuentos y bonificaciones para tentar a potenciales clientes”. Afirmó que “en octubre los patentamientos cayeron 15% y creemos que esta tendencia se va a mantener en noviembre”.
El estudio Broda estima que en el cuatro trimestre de 2008 la economía argentina registrará una caída de 2% frente al mismo periodo del año pasado. Y pronostica que en 2009 el PIB no crecerá. Por su parte, la Cámara Argentina de Comercio (CAC) emitió ayer un informe en el que indica que 65,6% de los comercios registraron una caída de ventas en octubre y 50% prevé que seguirán bajando en los próximos tres meses.
Alertas evidentes
“Las señales de desaceleración del nivel de actividad son cada vez más notorias y preocupantes”, advirtió la consultora Ecolatina en su último informe. “Luego de varios años de crecimiento se espera una fuerte desaceleración de la economía en 2009”, agregó.
Dietrich, en tanto, asegura que “hay preocupación entre los empresarios”. Y añade que “la Argentina no tenía motivos para entrar en este estancamiento, que lo hemos comprado por decisiones políticas erradas que han asustado a la gente”.
Lo cierto es que noviembre amenaza con extender el enfriamiento del nivel de actividad que se observó en octubre. La producción de autos tuvo una contracción de 8% el mes pasado. Y los despachos de cemento también mostraron un menor volumen transado en el mes, con una caída de 3,4% frente a septiembre.
El panorama para los dos meses restantes del año se perfila similar. La suspensión de numerosos proyectos de inversión, más cierta retracción en la demanda, podría afectar aún con mayor profundidad al sector de la construcción; al mismo tiempo que la industria automotriz ha reducido de manera fuerte sus planes productivos, suspendiendo temporalmente personal.
La encuesta cualitativa que publica el Indec al dar a conocer el Estimador Mensual Industrial (EMI) muestra que cada vez más empresarios planean disminuir la cantidad de horas trabajadas por su personal. En abril de este año sólo 2% pensaba reducir horas, mientras en el último informe 12,2% admitió que contempla esta posibilidad. Del mismo modo, seis meses atrás sólo 1,4% planeaba disminuir personal y actualmente lo hace 11,5%.
Motivos del parate
En general, los analistas privados consideran que el nivel de actividad se vio afectado inicialmente por la crisis financiera internacional. Pero a eso se le sumaron una serie de factores internos que incrementaron la incertidumbre de la población, como la estatización de las AFJP o (previamente) el conflicto entre el Gobierno y el campo que se prolongó a lo largo de casi cinco meses y paralizó el negocio agropecuario y las economías del interior. |