La moneda británica sufría un descenso generalizado y su valor sobre una base ponderada por el comercio se hundía al mínimo en 12 años.
Esto se debía a las preocupaciones de que la economía británica se vea afectada incluso a pesar de que el Gobierno busca rescatar al sector bancario y planea medidas fiscales para impulsar el crecimiento.
El euro se fortaleció aún más cuando el instituto de investigaciones económicas ZEW de Alemania reportó un dato mejor de lo previsto sobre la confianza financiera.
Pero la debilidad de las acciones mundiales mantenía limitada la demanda de riesgo.
Las acciones europeas perdían 2,3 por ciento en los primeros negocios y los analistas decían que los inversionistas probablemente continuarán desprendiéndose de los activos de riesgo, incluyendo papeles en monedas como el euro y la libra, lo que ofrecería respaldo al dólar.
"El mercado trata de definir su rango y una vez que se decida ese rango, el próximo paso es definir en qué dirección moverse, y la inclinación aún apunta hacia la fortaleza del dólar", dijo Divyang Shah, estratega financiero de Commonwealth Bank of Australia en Londres.
El euro subía un 0,4 por ciento a 1,2787 dólares <EUR=> respaldado por el avance de 0,4 por ciento contra la libra a 81,94 peniques, cerca del récord de 82,98 peniques registrado el lunes.