Contra el dólar en particular, el euro operaba plano. Poco antes había subido cuando un indicador clave de la confianza económica de Alemania resultó algo mejor de lo previsto, pero luego se moderó por la debilidad de las bolsas europeas.
"Todavía está el factor de la aversión al riesgo que respalda al dólar y el yen, pero no tanto como antes, pues las monedas están estabilizándose dentro de rangos", dijo Daragh Maher, un cambista de la firma Calyon en Londres.
Las acciones de los mercados europeos descendían tras los desplomes de las bolsas asiáticas y de Wall Street en la víspera. Las bolsas de Europa perdían el 2,5 por ciento.
El euro brevemente subió después de que el índice de la confianza económica del instituto alemán ZEW marcó -53,5 en noviembre, una mejora desde -63,0 en octubre. También excedió las previsiones de los mercados, de -62,0.
"El sondeo del ZEW fue un poco mejor de lo previsto, lo que ha restado algo de presión sobre el euro", dijo Maher.
A las 1133 GMT, el euro <EUR=> estaba plano a 1,2732 dólares tras bajar incluso hasta 1,2677 en los negocios de Asia.
Pero el panorama para la moneda única era opaco.
"Anticipamos que la situación del crecimiento en la zona euro siga debilitándose, con un nuevo alivio de las tasas de interés por delante, y bajo tales condiciones el euro probablemente continuará bajo presión", escribieron en un informe los analistas de UBS.
En tanto, la libra esterlina operaba muy golpeada al descender a su mínimo en 12 años sobre una base ponderada por el comercio y al mínimo histórico frente al euro, por las preocupaciones de que la economía británica sufra todavía más que la de la zona euro.
El euro llegó a su máximo contra la libra, de 82,14 peniques según datos de Reuters <EURGBP=>. La libra esterlina cedía el 0,5 por ciento frente al dólar, a 1,5527 dólares <GBP=>.
Ponderada por el comercio, la libra se ubicaba en 84,6, el menor nivel desde septiembre de 1996 <=GBP>.
El dólar y el yen son percibidos como unidades menos riesgosas durante períodos de tensión financiera.