La plaza accionaria local profundizó ayer su tendencia bajista al derrumbarse un 5,49%, afectada por la incertidumbre local y en sintonía con la caída generalizada en gran parte de las plazas del mundo ante el temor que genera el omnipresente cuadro de recesión global. El índice Merval, su principal referencia de precios, cerró ayer a un paso de perforar nuevamente el nivel de los 1000 puntos (como lo hizo en octubre) al quedar en los 1008,26 puntos, con lo que acumula un descenso mayor a 11% al cabo de las últimas cuatro ruedas de negocios. El reacomodamiento bajista de los precios fue generalizado a nivel local e internacional, en parte vinculado con el derrumbe que volvieron a registrar ayer los precios de las principales commodities ante el temor de que la recesión provoque una fuerte retracción en la demanda. El mayor perjudicado del día fue el petróleo, cuyo precio cayó 5% por segundo día consecutivo para ubicarse al menor nivel en 21 meses. Esto afectó particularmente a los papeles de empresas vinculadas al negocio petrolero y a las bolsas más influidas por él, como el caso del Bovespa paulista (que se hundió 7,7%) o la Bolsa porteña, que resultó contagiada por el fuerte derrape del 16,3% de Petrobras Brasil. Esta empresa no sólo está afectada por la baja del crudo sino también por una desmejora en su recomendación como papel de inversión. En Buenos Aires, el monto de los negocios con acciones sumó apenas $ 61,9 millones, casi la mitad de los cuales (30,7 millones) se concentró en negocios con Tenaris, papel que sólo perdió 1,12% ayer, un monto insignificante en comparación con otras acciones vinculadas al negocio petrolero. El balance mostró que, de las 60 acciones negociadas, sólo tres cerraron con alzas contra 40 bajas y 7 estables. Y entre los descensos sobresalieron los de San Miguel y Mirgor (10% cada una), Socotherm (9,73%), Cresud (9,72%), Telefónica de España (9,14%), Repsol YPF (9,09%), IRSA (8,91%) y la filial local de Petrobras, que se desvalorizó 8,37 por ciento. Afuera, tormenta Fuera del país, también el pesimismo creció por nuevos datos negativos sobre la economía de EE.UU. y luego de que el gobierno de aquel país anunciara cambios en la implementación del plan de rescate financiero. Por eso no sorprendió a nadie que en Nueva York el Dow Jones cayera 4,7%; el Nasdaq, 5,2% y el S&P 500, 5,2%. O que en Europa la Bolsa de Madrid resignara 3%; la de París, 3,07% y la de Londres, 1,52%, por citar algunos ejemplos. Javier Blanco
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