Por NATALIA DONATO - Las fuertes presiones del Gobierno a las empresas para que no compren dólares cedieron esta semana, a raíz de la suba de la tasa de interés y las menores operaciones de comercio exterior que se proyectan para los próximos meses por el enfriamiento de la economía.
Luego de una semana en la que el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, no sólo llamó a compañías importadoras para que no compren divisas sino que hasta visitó la mesa de dinero del Banco Central para controlar el mercado de cambios, el fervor por el dólar se tranquilizó. Pero las tasas para empresas de primera línea subieron hasta 40% esta semana y la presión ahora se trasladó a los bancos, con quienes se reunirá hoy para intentar reducir el costo del financiamiento y así evitar perjuicios en la producción (ver Tapa F&M). Si el funcionario presiona a las entidades para que reduzcan las tasas, la presión hacia el dólar podría reaparecer en los próximos días.
Las expectativas comerciales para 2009 no son alentadoras y la compra de divisas para realizar pagos de importaciones al exterior disminuiría en los próximos meses, según proyecta la Cámara de Importadores de la Argentina (CIRA). Si bien las cifras actuales siguen mostrando un nivel alto de ingreso de mercadería porque se están pagando compras previamente realizadas, las firmas del sector no están cerrando nuevas operaciones. Y ello se sentirá en una menor demanda de divisas a partir de enero, aseguró el presidente de CIRA, Diego Pérez Santisteban.
La merma de las compras se explica por varios motivos. En primer lugar, la restricción del consumo doméstico generó una acumulación de stocks muy grande que no están pudiendo vender al mismo ritmo. Por otro lado, está impactando la escasez de crédito internacional y las condiciones más exigentes que imponen los proveedores –como acortamiento de plazos, por ejemplo– y, además, la caída del precio de los commodities se está trasladando a los bienes, por lo que los importadores están esperando a concretar nuevas compras ante la expectativa de que los valores continúen en baja.
“Este año todavía va a haber desaceleración lenta de las importaciones porque los que compraron se ajustan el cinturón y pagan. Pero a partir de enero, el escenario va a cambiar; porque en las negociaciones que se están empezando a hacer ahora, los importadores están siendo más prudentes. Sus ventas cayeron entre 25% y 40% y tienen muchos stocks”, explicó Perez Santisteban.
La demanda doméstica se derrumbó en los últimos dos meses. De crecer a un ritmo de 8% interanual, el consumo en todos los canales cayó a 3,5% en septiembre y a un porcentaje similar en octubre, según las estimaciones preliminares de la consultora CCR.
De todas maneras, la tendencia marca que las exportaciones también se van a resentir por la crisis, por lo que ingresarán menos dólares al país y ello mantendría la presión al alza de la divisa. Es decir, compensaría el efecto generado por las menores importaciones.
Las proyecciones de los analistas indican que el dólar se ubicará más cerca de los $ 4 que de los $ 3 en 2009, en línea con lo que está ocurriendo con todas las monedas de los países de la región.
La consultora Abeceb.com estimó que una caída del superávit comercial “a tan sólo u$s 4.000 millones” por “la caída de los precios de los commodities y la profundización de la salida de capitales”. |